Complicaciones frecuentes del tratamiento en pacientes quemados

Complicaciones frecuentes del tratamiento en pacientes quemados
Complicaciones frecuentes del tratamiento en pacientes quemados

Hay varias complicaciones relacionadas con el tratamiento de pacientes quemados. Aunque las complicaciones no siempre se pueden evitar, la vigilancia de éstas y el uso de técnicas apropiadas para su prevención pueden limitar su frecuencia y gravedad.

La neumonía vinculada con el respirador, al igual que en todo enfermo en estado crítico, es un problema significativo en sujetos quemados. Común en individuos con lesiones por inhalación. Los cultivos cuantitativos por broncoscopia en casos de sospecha clínica de neumonía deben guiar el tratamiento de la neumonía.

Medidas simples como la elevación de la cabecera de la cama y mantener una excelente higiene bucal y limpieza pulmonar son métodos recomendados para ayudar a reducir el riesgo de neumonía en pacientes con lesión por inhalación.

Con la traqueostomía temprana hay menos estenosis subglótica que en sujetos quemados con intubación endotraqueal prolongada. La traqueostomía percutánea con dilatación realizada en la cama del paciente es un método fácil para realizar traqueostomía .

La reanimación masiva de pacientes quemados puede precipitar el síndrome compartimental intraabdominal, que se caracteriza por elevación de la presión en las vías respiratorias con hipoventilación, reducción de la diuresis y compromiso hemodinámico. La laparotomía de descompresión es el método terapéutico regular para el síndrome compartimental intraabdominal resistente al tratamiento.

Algunas medidas como disminuir la administración de líquidos, práctica de escarotomías en el tronco, reducción del volumen circulante y administración de relajantes neuromusculares deben iniciarse antes de decidir la laparotomía de descompresión.

Las personas en quienes se indica fluidoterapia masiva también pueden mostrar elevaciones de las presiones intraoculares y obligar a la práctica de cantotomía externa o lateral.

La trombosis venosa profunda es un trastorno poco común en pacientes quemados. Hasta 25% de los individuos quemados puede tener trombosis venosa profunda y en estos enfermos se ha notificado embolia pulmonar letal. La profilaxis con heparina es al parecer segura en pacientes quemados y puede ayudar a prevenir complicaciones trombóticas.

Por desgracia, el uso de profilaxis y heparina terapéutica puede vincularse con trombocitopenia inducida por heparina. Las complicaciones trombóticas incluyeron trombosis venosa profunda, embolia pulmonar e incluso trombosis arterial que fue indicación para amputación de la extremidad. Debe mantenerse alto índice de sospecha para trombocitopenia inducida por heparina en individuos quemados con trombocitopenia, en particular si el recuento plaquetario disminuye entre el séptimo y décimo días de estancia hospitalaria.

Los pacientes quemados necesitan a menudo un acceso venoso central para la administración de líquidos y vigilancia hemodinámica. Los pacientes con quemaduras se encuentran en mayor riesgo para las infecciones del torrente circulatorio relacionadas con catéter.

Los pacientes con quemaduras pueden mostrar con gran frecuencia leucocitosis, con infección documentada del flujo sanguíneo, y por lo tanto es práctico colocar nuevos catéteres a través de una guía de alambre con cultivo del catéter retirado y en la medida de lo posible debe utilizarse un nuevo sitio.

 

 

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