¿Cuáles son las características de los protistas?

¿Cuáles son las características de los protistas?
¿Cuáles son las características de los protistas?

Los protistas cuentan con caracteres distintivos muy específicos, así como con hábitos y ciclos de vida bien definidos. El reino Protista, cuenta con diversos tipos de organismos entre los que se incluyen las algas, los hongos, los protozoos y los mohos.

Algas

El término “alga” se utiliza desde hace tiempo para referirse a los microorganismos que producen O2 como fruto de la fotosíntesis.

Un subgrupo importante de estos microorganismos, las bacterias verde-azules o cianobacterias, son procariotas y ya no se llaman algas. Esta clasificación se reserva exclusivamente para los microorganismos eucariotos fotosintéticos.

Todas las algas contienen clorofila en la membrana fotosintética de su cloroplasto subcelular. Muchas especies de algas son unicelulares. Otras algas forman estructuras multicelulares muy grandes.

Los sargazos de algas cafés miden en ocasiones varios cientos de metros de longitud. Otras algas producen toxinas que son venenosas para el ser humano y otros animales.

Los dinoflagelados, algas unicelulares, generan las mareas rojas en el océano. La marea roja producida por el dinoflagelado de la especie Gonyaulax es importante, puesto que este microorganismo produce neurotoxinas como saxitoxina y gonyautoxinas, que se acumulan en los mariscos que se alimentan con este microorganismo. Cuando los seres humanos consumen estos mariscos presentan los síntomas de la intoxicación paralítica por mariscos e incluso puede causar la muerte.

 

Protozoarios

Los protozoarios son organismos protistas unicelulares no fotosintéticos. Los más primitivos son flagelados y se asemejan en muchos aspectos a algunos representantes de las algas. Probablemente los antecesores de estos protozoarios fueron algas que se tornaron heterótrofas, las necesidades alimentarias de estos microorganismos se satisfacen con compuestos orgánicos.

La adaptación a un modo de vida heterótrofo en ocasiones se acompañó de pérdida de los cloroplastos y, de esta manera, las algas originaron a los protozoarios afines.

A partir de los protozoarios flagelados surgieron las variedades ameboides y ciliadas; se sabe que algunas formas intermedias poseen flagelos durante una fase de su ciclo vital y seudópodos en otra fase.

Un cuarto grupo de protozoarios, los esporozoarios, son parásitos estrictos que casi siempre son inmóviles; la mayor parte se reproduce de manera sexual y asexual en generaciones alternas por medio de esporas.

 

Hongos

Los hongos son protistas no fotosintéticos que crecen en forma de aglomeración de filamentos ramificados y entrelazados (“hifas”) conocidos como micelios. A pesar de que las hifas poseen paredes cruzadas, éstas tienen perforaciones que permiten el paso libre del núcleo y citoplasma.

El microorganismo completo es un cenocito (aglomeración multinucleada de citoplasma continuo) confinado dentro de una serie de tubos ramificados. Estos tubos, elaborados a base de polisacáridos como quitina, son homólogos con las paredes celulares.

Los micelios se denominan mohos; unas cuantas variedades, las levaduras, no forman micelios pero se reconocen fácilmente como hongos por la naturaleza de su reproducción sexual y la presencia de formas de transición.

Los hongos representan una rama evolutiva de los protozoarios; no tienen relación con los actinomicetos, que son bacterias con micelios a las que se parecen superficialmente.

Las subdivisiones principales (filo) de los hongos son:

  • Chytridiomycota.
  • Zygomycota (cigomicetos).
  • Ascomycota (ascomicetos).
  • Basidiomycota (basidiomicetos).
  • “Deuteromicetos” (u hongos imperfectos).

La evolución de los ascomicetos a partir de los ficomicetos se observa en un grupo de transición, cuyos miembros forman un cigoto que posteriormente se transforma en ascos. Se cree que los basidiomicetos provienen a su vez de los ascomicetos.

 

Mohos

Los mohos son microorganismos que se caracterizan por la presencia, durante una fase de su ciclo vital, de una masa multinucleada ameboide de citoplasma llamada sincicio. El sincicio de un moho de fango es análogo al micelio de un hongo verdadero. Ambos son cenocíticos.

En el hongo verdadero, la circulación citoplásmica se confina a la red de tubos quitinosos, mientras que en los mohos el citoplasma circula en cualquier dirección. Esta circulación provoca que el sincicio emigre en dirección de su fuente alimentaria, a menudo bacterias. En respuesta a una señal química, 3′,5′-AMP cíclico, el sincicio, que alcanza un tamaño macroscópico, se diferencia para formar un cuerpo con pedúnculo que produce células móviles individuales. Estas células, flageladas o ameboides, empiezan una nueva ronda en el ciclo vital del moho de fango. El ciclo a menudo empieza por la fusión sexual de células aisladas.

El crecimiento de los hongos de fango depende de los nutrientes que proporcionan las bacterias o, en algunos casos, las células vegetales. La reproducción de los mohos de fango a través de sincicios depende del reconocimiento intracelular y la fusión de las células de la misma especie.

 

 

 

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