El músculo glúteo menor, también conocido como gluteus minimus, se clasifica como un músculo de forma triangular. Su diseño anatómico le confiere una disposición convergente, característica que permite concentrar la fuerza de sus fibras hacia un tendón terminal compacto. Este músculo se encuentra situado en profundidad respecto al glúteo medio, cubriéndolo parcialmente por debajo de la fascia glútea, y se distingue por su menor volumen y grosor en comparación con aquel. La forma triangular no es meramente descriptiva, sino funcional: cada fascículo muscular se orienta de manera específica para optimizar el control del movimiento de la articulación de la cadera, especialmente en la abducción y estabilización pélvica durante la marcha y la bipedestación.
Inserciones y disposición anatómica
Inserciones superiores
El glúteo menor se origina en la cara glútea del ilion, específicamente por delante de la línea glútea anterior, y se extiende hacia la porción más anterior del labio lateral de la cresta ilíaca. Esta ubicación permite que el músculo establezca una base amplia y firme sobre el hueso, proporcionando un punto de anclaje estable desde el cual sus fibras pueden generar fuerza de manera eficiente. La orientación anterior de sus inserciones superiores contribuye a la función abductora y a la rotación interna del muslo.
Cuerpo muscular
El cuerpo del glúteo menor presenta fascículos dispuestos de manera convergente hacia su tendón terminal. Esta disposición no es uniforme: los fascículos anteriores se inclinan oblicuamente hacia abajo y hacia atrás, los medios adoptan una trayectoria casi vertical y los posteriores se dirigen oblicuamente hacia abajo y hacia adelante. Esta configuración permite que el músculo realice múltiples vectores de fuerza, combinando eficacia en la abducción, estabilización lateral y control de la rotación interna de la cadera. Todos los fascículos convergen en una fascia que se condensa en un tendón robusto, capaz de soportar la tensión mecánica que se genera durante la locomoción.
Inserciones inferiores
El tendón terminal se inserta en el borde anterior y en el borde superior del trocánter mayor del fémur. Adicionalmente, emite una expansión hacia la cara profunda, que se integra con la cápsula articular de la cadera. Esta disposición anatómica no solo asegura la fijación ósea, sino que también contribuye a la estabilidad articular, reforzando la cápsula y limitando desplazamientos no deseados durante la contracción muscular.
Relaciones anatómicas
Cara superficial
La totalidad del músculo está cubierta por el glúteo medio, lo que significa que su identificación directa en disección requiere la retracción del músculo superficial. Esta superposición es relevante clínicamente, ya que el glúteo menor puede estar implicado en síndromes de pinzamiento o compresión sin ser evidente desde la superficie.
Cara profunda
La cara profunda del glúteo menor se apoya sobre la porción anterior de la cara glútea del ilion, sobre el tendón reflejo del músculo recto femoral y sobre la cápsula de la articulación de la cadera. Esta relación cercana con estructuras articulares importantes permite que su contracción tenga efectos directos en la estabilidad de la articulación y en la transmisión de fuerzas durante la marcha.
Bordes
• Borde anterior: se encuentra en continuidad con el borde anterior del glúteo medio que lo cubre.
• Borde posterior: se relaciona con el músculo piriforme, que se ubica adyacente a él.
Inervación y vascularización
La inervación del glúteo menor es proporcionada por el nervio glúteo superior, al igual que su vascularización, que proviene de la arteria glútea superior. Esta coincidencia con el glúteo medio garantiza una coordinación funcional entre ambos músculos, permitiendo que trabajen en sinergia durante la estabilización pélvica y el movimiento del miembro inferior.
Acción
La acción del glúteo menor es fundamentalmente idéntica a la del glúteo medio, actuando principalmente en la abducción del muslo y en la estabilización lateral de la pelvis durante la marcha. A pesar de su menor tamaño, su contracción es especialmente eficaz debido a la disposición convergente de sus fascículos, que concentra la fuerza hacia el tendón de inserción. Adicionalmente, contribuye a la rotación interna del fémur, lo que facilita la orientación adecuada del pie durante la locomoción y ayuda a mantener la pelvis nivelada en el apoyo monopodal.

Fuente y lecturas recomendadas:
- Latarjet, M., Ruiz Liard, A., & Pró, E. (2019). Anatomía humana (5.ª ed., Vols. 1–2). Médica Panamericana.
ISBN: 9789500695923 - Dalley II, A. F., & Agur, A. M. R. (2022). Moore: Anatomía con orientación clínica (9.ª ed.). Wolters Kluwer (Lippincott Williams & Wilkins).
ISBN: 9781975154120 - Standring, S. (Ed.). (2020). Gray’s anatomy: The anatomical basis of clinical practice (42.ª ed.). Elsevier.
ISBN: 9780702077050 - Netter, F. H. (2023). Atlas de anatomía humana (8.ª ed.). Elsevier.
ISBN: 9780323793745

