Anticonvulsivos como tratamiento del dolor neuropático

Anticonvulsivos como tratamiento del dolor neuropático
Anticonvulsivos como tratamiento del dolor neuropático

Los anticonvulsivos y los antiarrítmicos se utilizan principalmente en los pacientes con dolores neuropáticos.  El dolor neuropático se define como el dolor que surge como consecuencia directa de una lesión o enfermedad del sistema somatosensorial.

Los calificativos con que se describe al dolor neuropático varían y suelen ser múltiples (algunos son urentes, punzantes, sordos o lancinante). De manera invariable hay un vínculo con uno o más de los síntomas como hiperestesia, hiperalgesia, alodinia e hiperpatía. En muchos casos las sensaciones anormales coexisten con un déficit sensitivo y una disfunción local del sistema autónomo. Además, el dolor crónico de alguna lesión neuropática no cede tan fácilmente a los tratamientos.

La difenilhidantoína y la carbamazepina fueron los primeros fármacos con los que se demostró un alivio del dolor en la neuralgia del trigémino. Este dolor se caracteriza por ser brusco, breve y lancinante, como un latigazo o una descarga eléctrica.

Como primera línea de tratamiento en pacientes con dolor neuropático pueden emplearse anticonvulsivantes. Los anticonvulsivos parecen ser especialmente útiles contra dolores que tienen carácter lancinante. Los nuevos anticonvulsivos, como la gabapentina y la pregabalina, son eficaces contra dolores neuropáticos de muy diversa índole. Además, debido a su favorable perfil de efectos colaterales, estos anticonvulsivos nuevos se usan a menudo como alternativas de primera línea.

 

Dósis

Gabapentina: La dosis de arranque es de 900 mg/día dada en tres dosis iguales divididas, y se puede aumentar si se considera necesario, con base en la respuesta, hasta una dosis máxima de 3.600 mg/día.

Pregabalina: La dosis recomendada de pregabalina para el tratamiento de la neuralgia postherpética es de 75 a 150 mg por vía oral dos veces al día o 100 mg tres veces al día (150 a 300 mg/día) en pacientes con una depuración renal de creatinina de por lo menos 60 ml/min.

  • La dosis inicial debe ser de 75 mg dos veces al día y puede aumentarse a 300 mg/día en el lapso de una semana con base en la eficacia y la tolerabilidad. Los pacientes que no experimentan alivio del dolor después de 2 a 4 semanas de tratamiento con 300 mg/día y están en condiciones de tolerar incremento de la dosis de pregabalina, pueden ser tratados con un máximo de 300 mg dos veces al día o 200 mg tres veces al día (600 mg/día).
  • Dosis por arriba de 300 mg/día debe reservarse sólo para aquellos pacientes que continúan con dolor y están tolerando 300 mg/día debido a que los efectos adversos son dependientes de la dosis y hay mayor porcentaje de abandono del tratamiento debido a efectos adversos.

 

 

 

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