Características de la etapa 1 del trabajo de parto

Características de la etapa 1 del trabajo de parto
Características de la etapa 1 del trabajo de parto

El parto se divide en fases, la fase 3 es el proceso de parto o parto activo que consta de 3 etapas. La primera etapa tiene las características que a continuación se describen.

Algunas mujeres presentan contracciones uterinas intensas y repentinas que provocan el parto. En otras, el inicio del parto se anuncia mediante la liberación espontánea de una pequeña cantidad de moco teñido de sangre por la vagina.

A diferencia de las contracciones musculares fisiológicas, las contracciones del músculo liso durante el parto son dolorosas.

El intervalo entre contracciones uterinas se estrecha gradualmente de aproximadamente 10 minutos en el inicio de la primera etapa del parto activo hasta tan sólo 1 minuto o menos en la segunda etapa. Los periodos de relajación entre contracciones son esenciales para el bienestar fetal.

En la fase activa del trabajo de parto, la duración de cada contracción oscila entre 30 y 90 segundos y promedia 1 minuto.

El segmento superior del útero es firme durante las contracciones, mientras que el segmento inferior es más suave, distendido y más pasivo.

En respuesta a las contracciones, el segmento uterino inferior se ablanda y el cuello uterino se dilatan y forman así un tubo muy expandido y adelgazado a través del cual puede pasar el feto.

El miometrio del segmento superior al relajarse después de las contracciones, no regresa a su longitud original, por lo que la parte superior de la cavidad uterina se vuelve un poco más pequeña con cada contracción sucesiva.

Debido al acortamiento sucesivo de las fibras musculares, el segmento activo superior se engrosa de manera progresiva durante la primera y segunda etapas del trabajo de parto.

El segmento uterino superior se retrae sólo en la medida en que el segmento inferior se distiende y el cuello uterino se dilata durante el parto activo.

En el segmento inferior uterino, el alargamiento sucesivo de las fibras con el trabajo de parto se acompaña de adelgazamiento a sólo unos pocos milímetros en la parte más delgada.

Como resultado del adelgazamiento del segmento inferior y del engrosamiento concomitante del segmento superior, se observa un límite entre los dos marcado por un reborde en la superficie uterina interna llamado el anillo de retracción fisiológica.

Con cada contracción se alarga de manera gradual la forma uterina ovoide y de ese modo reduce el diámetro horizontal.

Una vez que el cuello uterino se dilata por completo, la presión intraabdominal materna produce la fuerza más importante que ayuda en la expulsión fetal.

La contracción de los músculos abdominales simultáneamente con los esfuerzos respiratorios forzados con la glotis cerrada se conoce como pujar.

Aunque es necesario aumentar la presión intraabdominal para completar el trabajo de parto en la segunda etapa, pujar logra poco en la primera etapa, solo agota a la madre, y sus presiones intrauterinas elevadas asociadas pueden ser perjudiciales para el feto.

Como resultado de las fuerzas de contracción, ocurren dos cambios fundamentales: borramiento y dilatación en el cuello uterino maduro.

Para que una cabeza fetal de tamaño promedio pase a través del cuello uterino, su canal debe dilatarse a un diámetro de alrededor de 10 cm.

Cuando la dilatación del canal del cuello uterino es de 10 cm, se dice que la dilatación del cuello uterino está completa o totalmente dilatado.

El borramiento cervical se manifiesta de manera clínica por acortamiento del canal cervical desde una longitud de casi 3 cm hasta un simple orificio circular con bordes casi delgados como borde de papel.

A medida que las contracciones uterinas causan presión sobre las membranas, la acción hidrostática del saco amniótico a su vez dilata el canal cervical como una cuña.

El proceso de borramiento y dilatación cervical causa la formación de la “bolsa de las aguas” del líquido amniótico. Esta es la porción principal de líquido y saco amniótico ubicada en frente de la parte fetal que se presenta.

La rotura temprana de las membranas no retrasa la dilatación cervical, siempre que la parte fetal que se presenta se posicione para ejercer presión contra el cuello uterino y el segmento inferior.

La dilatación cervical se divide en fases latente y activa. La fase activa se subdivide en: 

  • la fase de aceleración.
  • la fase de máxima aceleración.
  • la fase de desaceleración.

La primera etapa del parto activo o proceso de parto finaliza cuando se completa la dilatación cervical.

 

 

Homo medicus

 


 

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