El nervio cutáneo antebraquial medial, también denominado braquial cutáneo interno, es una rama exclusivamente sensitiva del plexo braquial. Su carácter estrictamente aferente se explica por su procedencia anatómica: nace del fascículo medial del plexo braquial, estructura que contiene fibras derivadas de las raíces espinales cervical octava y torácica primera. Estas raíces aportan fibras somatosensitivas destinadas a la inervación cutánea del miembro superior, particularmente en su territorio medial.
Desde el punto de vista embriológico y funcional, las fibras que integran este nervio corresponden a axones de neuronas pseudounipolares cuyos cuerpos celulares se localizan en los ganglios espinales de los segmentos cervical octavo y torácico primero. Dichas fibras conducen información exteroceptiva y propioceptiva superficial, incluyendo sensibilidad táctil, térmica y nociceptiva. La ausencia de fibras motoras se relaciona con la distribución segmentaria del plexo braquial: las fibras motoras del fascículo medial se incorporan a nervios mixtos destinados a musculatura del brazo y antebrazo, mientras que el nervio cutáneo antebraquial medial conserva únicamente la porción sensitiva destinada al tegumento.
Topográficamente, su origen se sitúa medial y ligeramente superior respecto al nervio ulnar, dentro de la fosa axilar, lo que refleja la organización espacial del fascículo medial en relación con la arteria axilar.
Trayecto y relaciones anatómicas
Recorrido axilar
El nervio nace en la fosa axilar, región de transición entre el cuello y el miembro superior, caracterizada por la presencia del eje vasculonervioso axilar. En este espacio, el nervio se dispone entre la arteria axilar y la vena axilar, ocupando una posición medial respecto al nervio ulnar. Esta relación anatómica no es fortuita: responde a la organización fascicular del plexo braquial alrededor de la arteria axilar, que actúa como referencia central para la disposición de los fascículos lateral, posterior y medial.
Durante su paso por la porción inferior de la fosa axilar, el nervio mantiene íntima relación con los vasos axilares y se dirige hacia el compartimiento anterior del brazo. Penetra en esta región acompañando a la arteria braquial y al nervio mediano, lo que evidencia su integración inicial dentro del paquete vasculonervioso principal del brazo.
Recorrido braquial
En el brazo, el nervio desciende medialmente a la arteria braquial. Su trayecto profundo inicial se transforma progresivamente en un trayecto superficial. Este cambio ocurre aproximadamente en el punto donde la vena basílica converge con las venas braquiales para contribuir a la formación de la vena axilar. En ese nivel, el nervio perfora la fascia braquial y se hace subcutáneo.
A partir de ese momento, discurre verticalmente por la cara medial del brazo, íntimamente adosado a la vena basílica. Esta relación constante explica la relevancia clínica del nervio en procedimientos como la canalización venosa o la disección quirúrgica de la región medial del brazo, donde puede lesionarse con facilidad debido a su posición superficial.
División terminal
Poco por encima de la interlínea articular del codo, el nervio se bifurca en dos ramas terminales: una anterior y otra posterior. Esta bifurcación permite la distribución diferenciada de la sensibilidad en los territorios anteromedial y posteromedial del antebrazo.
Distribución e inervación cutánea
Ramos colaterales braquiales
Antes de su bifurcación terminal, el nervio emite uno o dos ramos colaterales que perforan la fascia braquial y se distribuyen en la piel de la cara medial del brazo. Estos filetes cutáneos contribuyen a la sensibilidad de la región braquial medial superior y pueden establecer comunicaciones con ramas del nervio axilar, específicamente con el ramo cutáneo braquial lateral superior. Tales anastomosis constituyen un mecanismo de superposición sensitiva que incrementa la redundancia funcional del territorio cutáneo.
Ramos terminales antebraquiales
Ramo posterior
El ramo posterior rodea la región medial del codo para alcanzar la cara posterior del antebrazo. Desde allí, se distribuye en la región posteromedial, extendiéndose desde el codo hasta la región carpiana. En su trayecto establece comunicaciones con el nervio cutáneo antebraquial posterior, rama del nervio radial. Esta conexión refuerza la continuidad sensitiva entre los territorios medial y posterior del antebrazo, evitando áreas de anestesia estrictamente delimitadas en caso de lesión aislada.
Ramo anterior
El ramo anterior es de mayor calibre y constituye la prolongación principal del tronco nervioso. A nivel del codo, se divide en filetes que discurren por delante y por detrás de la vena mediana basílica, estructura venosa superficial de importancia clínica en venopunciones. Estos ramos descienden por la cara anterior del antebrazo hasta la región del carpo, donde inervan la piel anteromedial.
En su trayecto distal, el ramo anterior establece comunicaciones con filetes del nervio musculocutáneo en la cara anterior del antebrazo, así como con una rama del nervio ulnar por encima de la articulación mediocarpiana. Estas anastomosis interterritoriales contribuyen a la integración sensitiva del miembro superior, permitiendo una distribución continua y parcialmente solapada de la sensibilidad cutánea.
Significado funcional en el ser vivo
En el organismo vivo, el nervio cutáneo antebraquial medial desempeña una función exclusivamente sensitiva. Su territorio comprende la cara medial del miembro superior desde la fosa axilar hasta la región carpiana, incluyendo porciones de la cara anterior y posterior del antebrazo.
Desde una perspectiva neurofisiológica, este nervio transmite estímulos táctiles discriminativos, presión ligera, temperatura y dolor provenientes de la piel medial del brazo y antebrazo. La información recogida por sus terminaciones nerviosas libres y receptores especializados asciende por sus fibras aferentes hacia los segmentos medulares correspondientes, integrándose en vías ascendentes como el tracto espinotalámico y los cordones posteriores.
Clínicamente, la lesión del nervio produce alteraciones sensitivas circunscritas, tales como hipoestesia, anestesia o parestesias en la región medial del antebrazo, sin compromiso motor asociado. Esta característica permite diferenciar su afectación de la de nervios mixtos como el ulnar o el mediano.
En síntesis, el nervio cutáneo antebraquial medial representa una vía aferente especializada cuya disposición anatómica, relaciones topográficas y comunicaciones reflejan la organización segmentaria y funcional del plexo braquial, asegurando la sensibilidad cutánea continua de la región medial del miembro superior.

Fuente y lecturas recomendadas:
- Latarjet, M., Ruiz Liard, A., & Pró, E. (2019). Anatomía humana (5.ª ed., Vols. 1–2). Médica Panamericana.
ISBN: 9789500695923 - Dalley II, A. F., & Agur, A. M. R. (2022). Moore: Anatomía con orientación clínica (9.ª ed.). Wolters Kluwer (Lippincott Williams & Wilkins).
ISBN: 9781975154120 - Standring, S. (Ed.). (2020). Gray’s anatomy: The anatomical basis of clinical practice (42.ª ed.). Elsevier.
ISBN: 9780702077050 - Netter, F. H. (2023). Atlas de anatomía humana (8.ª ed.). Elsevier.
ISBN: 9780323793745

