Anatomía macroscópica del riñón

Anatomía macroscópica del riñón
Anatomía macroscópica del riñón
Configuración externa

El riñón tiene la forma de una semilla de haba (alubia), cuyo hilio está orientado medialmente. Su consistencia es firme y su coloración en el ser vivo es rojo-violácea. En él se describen:

  • dos caras
  • dos bordes
  • dos extremidades.

 

La cara anterior es lisa, algo abollonada, convexa en el sentido vertical y transversal. Está ubicada en dirección anterolateral.

La cara posterior es casi plana.

El borde lateral, convexo, reúne las dos caras en una curva regular.

El borde medial, cóncavo, está interrumpido por el hilio del riñón, limitado por dos salientes, superior e inferior, que corresponden a las extremidades superior e inferior del órgano; por un borde anterior, oblicuo abajo y en sentido medial; y un borde posterior, oblicuo abajo y lateralmente. Entre esos bordes se encuentra el seno renal.

  • El seno renal es una excavación romboidal limitada por el parénquima renal, ocupada por las vías excretoras, los elementos vasculonerviosos de la raíz y el tejido adiposo.

La extremidad o polo superior es ancha, redondeada, algo inclinada en sentido medial.

La extremidad o polo inferior es más alargada y más vertical.

 

Cada riñón mide de 10 a 12 cm de alto, 5 a 8 cm de ancho y 3 a 5 cm de espesor, en el adulto. El peso es de 170 g término medio. El volumen de ambos riñones es sensiblemente igual.

 

Configuración interna

Un corte vertical del riñón ayuda a observar relieves y estructuras que desde el exterior hacia el interior son:

  • una cápsula fibrosa
  • el parénquima renal, prolongado hacia el seno renal por las papilas
  • las vías excretoras, formadas por los cálices renales y la pelvis renal.

 

La cápsula fibrosa es una membrana resistente de aproximadamente 1 mm de espesor, poco elástica, que se puede decolar del parénquima subyacente. Rodea por completo el órgano y penetra en el hilio, donde se invagina en contacto con los vasos renales.

El parénquima renal presenta, desde la superficie hasta la profundidad:

  • Corteza renal: su ubicación es más superficial y de color más claro; en ella se concentran los corpúsculos renales y los túbulos contorneados. Se encuentra cubierta por la cápsula fibrosa. Tiene un espesor de 6 mm, aproximadamente.
    • Columnas renales [de Bertin]: son prolongaciones profundas del tejido que constituye la corteza renal. Estas prolongaciones
      forman territorios alargados entre las pirámides renales, y se extienden hasta el seno renal.
    • Médula renal: es más oscura y más profunda que la corteza renal. La médula renal conforma las pirámides renales [de Malpighi], de forma aproximadamente cónica, con la base orientada hacia la corteza y el vértice, hacia el seno renal. Las pirámides renales están separadas entre sí por las columnas renales. Los vértices redondeados de las pirámides protruyen en el seno renal constituyendo las papilas renales; cada una de ellas penetra en un cáliz menor. En cada papila renal desembocan los túbulos colectores, a través de los orificios papilares, formando el área cribosa.
    • Dentro de la pirámide renal se pueden describir una zona externa y otra interna.
    • El parénquima renal está organizado en lóbulos renales, cada uno compuesto por una pirámide rodeada por corteza renal. Cada riñón tiene alrededor de nueve lóbulos renales.
  • Los cálices renales marcan el comienzo de la vía excretora del riñón. Transportan la orina entre las papilas renales y la pelvis
    renal.

    • Cálices renales menores: son pequeños conductos membranosos que se insertan alrededor de cada papila renal y desembocan en los cálices renales mayores. Su forma de cáliz cóncavo es la contraparte de la superficie convexa de la papila renal que desemboca en él. Entre tres y cinco cálices menores drenan en cada cáliz mayor.
    • Cálices renales mayores: se trata de conductos más anchos que los anteriores. Su número varía de dos a cinco por riñón. A menudo hay tres, situados en el mismo plano vertical-transversal:
      • Cáliz superior: con un eje mayor orientado en dirección oblicua hacia abajo y medialmente.
      • Cáliz medio: es el más variable. Su dirección es transversal, medial y algo descendente.
      • Cáliz inferior: de dirección transversal, medial y algo ascendente.
    •  La pelvis renal tiene la forma de un embudo aplastado de adelante hacia atrás, orientado hacia abajo y medialmente. Se encuentra dentro del seno renal y atraviesa el hilio del riñón. El fondo de la pelvis renal se apoya en la abertura de los cálices
      mayores. Su borde superomedial es convexo y oblicuo hacia abajo y medialmente. Su borde inferolateral es casi horizontal.
      Termina abajo y en dirección medial en el cuello de la pelvis renal, el que marca la unión pieloureteral, a partir de la cual la vía
      urinaria se continúa con el uréter.

 

 

Homo medicus

 


 

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