¿Qué es el tejido adiposo?
¿Qué es el tejido adiposo?

¿Qué es el tejido adiposo?

Anuncio de Sorteo

Prueba tu suerte 🍀 ¡COMPRA UN BOLETO!

Compra tu boleto

El tejido adiposo constituye una modalidad altamente especializada del tejido conjuntivo cuya organización estructural y actividad metabólica lo convierten en un órgano difuso esencial para la regulación de la homeostasis energética. Aunque históricamente fue considerado un simple depósito pasivo de grasa, la evidencia morfofuncional contemporánea demuestra que se trata de un tejido dinámico, con intensa actividad metabólica, capacidad de adaptación frente a cambios nutricionales y participación activa en la señalización endocrina sistémica.

En el tejido conjuntivo laxo se observan adipocitos dispersos de manera individual o formando pequeños grupos. Sin embargo, cuando estas células se convierten en el componente celular predominante y definen la arquitectura del tejido, se configura el tejido adiposo propiamente dicho. Este tejido se caracteriza por una abundante matriz extracelular relativamente escasa en comparación con otros tejidos conjuntivos, una rica vascularización y una estrecha asociación con terminaciones nerviosas, lo que refleja su elevada actividad metabólica y su integración funcional con el sistema nervioso y el sistema endocrino.

 


Fundamentación energética del tejido adiposo

Desde el punto de vista bioenergético, el tejido adiposo cumple una función central en el equilibrio entre la captación, el almacenamiento y la movilización de energía. El organismo humano dispone de una capacidad limitada para almacenar hidratos de carbono en forma de glucógeno y proteínas como reserva energética. El glucógeno hepático y muscular representa un depósito cuantitativamente restringido y funcionalmente destinado al mantenimiento de la glucemia y al soporte inmediato de la actividad muscular. Las proteínas corporales, por su parte, cumplen funciones estructurales y enzimáticas fundamentales, por lo que su utilización como combustible implica un costo fisiológico considerable.

Ante esta limitación, el organismo ha desarrollado un sistema altamente eficiente para almacenar energía en forma de lípidos, específicamente triglicéridos, dentro de los adipocitos. Estas células contienen grandes gotitas lipídicas citoplasmáticas donde se concentran los triglicéridos, moléculas compuestas por una glicerina esterificada con tres ácidos grasos. La naturaleza química de los triglicéridos, rica en enlaces carbono-hidrógeno altamente reducidos, explica su elevado rendimiento energético durante la oxidación metabólica.

La densidad energética de los triglicéridos es aproximadamente de 37,7 kilojulios por gramo (9 calorías por gramo), más del doble de la correspondiente a los hidratos de carbono y las proteínas, cuya densidad energética es cercana a 16,8 kilojulios por gramo (4 calorías por gramo). Esta diferencia se debe, en parte, a que los lípidos se almacenan en estado prácticamente anhidro, mientras que el glucógeno se almacena asociado a cantidades significativas de agua. En consecuencia, el almacenamiento lipídico permite concentrar una gran cantidad de energía en un volumen relativamente reducido y con menor peso corporal adicional.

 


Dinámica metabólica de los triglicéridos

Los triglicéridos almacenados en el tejido adiposo constituyen una reserva energética dinámica. Cuando la ingesta calórica excede el gasto energético, los adipocitos incrementan la captación de ácidos grasos y glucosa, favoreciendo la lipogénesis y la acumulación de triglicéridos. Este proceso está regulado por señales hormonales, especialmente por la insulina, que estimula la síntesis y el almacenamiento de lípidos.

En contraste, cuando el gasto energético supera la ingesta, como ocurre durante el ayuno o el ejercicio prolongado, se activa la lipólisis. Este proceso implica la hidrólisis de los triglicéridos almacenados, liberando ácidos grasos y glicerol hacia la circulación sanguínea. Los ácidos grasos son transportados a diversos tejidos, donde son oxidados en las mitocondrias para producir adenosina trifosfato, la principal moneda energética celular. De esta manera, el tejido adiposo actúa como un amortiguador metabólico que estabiliza la disponibilidad energética sistémica.

Durante la privación prolongada de alimentos o inanición, los triglicéridos adquieren una relevancia crítica. Además de constituir la principal fuente de energía, su oxidación genera agua metabólica como producto final de la cadena respiratoria mitocondrial. Esta agua endógena puede contribuir de manera significativa al mantenimiento del equilibrio hídrico en situaciones de disponibilidad limitada de agua, lo que subraya la importancia adaptativa del tejido adiposo desde una perspectiva evolutiva.

 


Función endocrina y paracrina

Más allá de su papel como reservorio energético, los adipocitos desempeñan funciones reguladoras complejas mediante la secreción de moléculas bioactivas conocidas colectivamente como adipocinas. Estas sustancias incluyen hormonas, citocinas y factores de crecimiento que actúan de manera endocrina, paracrina y autocrina.

Entre sus efectos se encuentran la regulación del apetito, la modulación de la sensibilidad a la insulina, la influencia sobre el metabolismo de la glucosa y los lípidos, la participación en procesos inflamatorios y la interacción con el sistema cardiovascular. Así, el tejido adiposo se comporta como un órgano endocrino capaz de comunicar el estado energético del organismo a otros sistemas, contribuyendo a la coordinación integral del metabolismo.

 


Tipos de tejido adiposo

Existen dos variantes morfofuncionales principales de tejido adiposo: blanco y pardo, que difieren en su estructura celular, distribución y función fisiológica.

Tejido adiposo blanco (unilocular)

El tejido adiposo blanco es el tipo predominante en el ser humano adulto. Sus adipocitos contienen una única gotita lipídica de gran tamaño que desplaza el núcleo hacia la periferia celular, confiriéndole un aspecto característico. Su función principal es el almacenamiento de energía en forma de triglicéridos, así como la secreción de adipocinas que regulan el metabolismo sistémico. Además, cumple funciones mecánicas de amortiguación y aislamiento térmico.

Tejido adiposo pardo (multilocular)

El tejido adiposo pardo es abundante durante la vida fetal y en el recién nacido. Sus adipocitos poseen múltiples gotitas lipídicas pequeñas y un elevado número de mitocondrias, lo que les confiere su tonalidad característica en estado vivo. A diferencia del tejido blanco, el tejido pardo está especializado en la termogénesis, es decir, en la producción de calor mediante la disipación de energía química. Esta capacidad se relaciona con la presencia de proteínas desacoplantes en la membrana mitocondrial interna, que permiten transformar la energía de los gradientes electroquímicos directamente en calor en lugar de sintetizar adenosina trifosfato.

Aunque la cantidad de tejido adiposo pardo disminuye a lo largo de la primera década de vida, persiste en el ser humano adulto en regiones específicas, particularmente alrededor de órganos internos, donde puede contribuir a la regulación térmica y al metabolismo energético.

 

 

 

Homo medicus

 


 

Guías de estudio. Homo medicus.
Guías de estudio. Homo medicus.

¡Gracias por visitarnos!

Fuente y lecturas recomendadas:
  1. Ross, M. H. & Pawlina, W. (2020). Histología: texto y atlas: correlación con biología molecular y celular (8.ª ed.). Wolters Kluwer.
  2. Gartner, L. P. (2020). Textbook of Histology (5th ed.). Elsevier.
  3. Karp, G., Iwasa, J., & Marshall, W. (2019). Biología celular y molecular: conceptos y experimentos (8.ª ed.). McGraw-Hill Interamericana.
Síguenos en X: @el_homomedicus  y @enarm_intensivo  Síguenos en instagram: homomedicus  y en Treads.net como: Homomedicus  

🟥     🟪     🟨     🟧     🟩     🟦

Aprende administración paso a paso

Administración Desde Cero

ADMINISTRACION DESDE CERO

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Ya que has encontrado útil este contenido...

¡Sígueme en los medios sociales!

Si te fue útil este resumen, compártelo por favor!