¿Cómo se realiza un aspirado de médula ósea?

¿Cómo se realiza un aspirado de médula ósea?
¿Cómo se realiza un aspirado de médula ósea?
Concepto

La biopsia de la médula ósea es un elemento indispensable en el estudio de las enfermedades de la sangre y quizás la única forma de realizar un diagnóstico correcto. La médula se puede obtener por aspirado a través de una aguja, por biopsia con trocar percutánea o por biopsia quirúrgica. Cuando se practica correctamente, el aspirado de la médula ósea es un procedimiento sencillo y seguro que puede repetirse muchas veces y realizarse de forma ambulatoria.

 

Sitios

Se pueden aspirar muestras satisfactorias de la médula ósea del esternón, de la cresta ilíaca o de la espina ilíaca anterior o posterior. En la mayoría de los pacientes se puede hacer el procedimiento con analgesia oral o local. No se debe utilizar el esternón para practicar la biopsia en niños, ni tampoco en adultos que presenten un trastorno asociado a un aumento de la resorción ósea, como el mieloma. En los adultos se puede realizar el aspirado medular en el ilion, el esternón o las apófisis espinosas vertebrales. La punción ilíaca, sobre todo en la región de la espina ilíaca posterosuperior, es habitualmente el lugar de elección en los niños.

La espina ilíaca posterior recubre una gran zona con contenido medular, de la que se pueden aspirar cantidades relativamente grandes de médula. La espina ilíaca anterosuperior puede ser más fácil de localizar en los individuos muy obesos, y se considera que el hueso que la recubre es más delgado que el de la cresta ilíaca.

La punción del esternón debe realizarse con cuidado para evitar atravesar el hueso con la aguja de aspiración. El sitio habitual para la punción es el manubrio o la primera parte del cuerpo del esternón.

Hay una gran variación en la composición celular de la médula extraída de sitios adyacentes o de sitios diferentes. El aspirado de un solo sitio puede dar una información engañosa.

 

Riesgos

Los riesgos asociados al aspirado y a la biopsia de la médula ósea más frecuentes son las hemorragias, que casi siempre se producen en el contexto de neoplasias mieloproliferativas, trombocitopenia u otros trastornos hemorrágicos (incluido el tratamiento con antiagregantes plaquetarios). En la aspiración de esternón existe el peligro de perforar la capa cortical interna y dañar los grandes vasos sanguíneos y la aurícula derecha subyacentes, con consecuencias graves.

 

Técnica
  • El aspirado de la médula ósea se llevará a cabo utilizando únicamente las agujas diseñadas con este fin. Las agujas deben ser gruesas y estar fabricadas de acero inoxidable resistente; su longitud será de 7-8 cm e irán provistas de un fiador que se ajuste perfectamente y un dispositivo de seguridad ajustable.
  • Se pondrá especial cuidado para evitar las lesiones por pinchazo de aguja.
  • Es necesario limpiar la piel que rodea la zona con alcohol al 70% o clorhexidina al 0,5% (5% en dilución 1 a 10 en etanol).
  • Infiltrar la piel, el tejido subcutáneo y el periostio suprayacentes al sitio seleccionado con un anestésico local, como lidocaína al 2%, en cantidad de 2 a 5 ml.
  • Con un movimiento perforante, introducir la aguja perpendicularmente en la cavidad del ilion en el centro de la espina ilíaca oval posterosuperior o 2 cm posterior y 2 cm inferior a la espina ilíaca anterosuperior.
  • Cuando se haya penetrado en el hueso retirar el fiador, conectar una jeringa de 1 ml y aspirar el contenido medular para realizar las extensiones.
  • Si se necesita una muestra mayor conectar una segunda jeringa de 5 o 10 ml y aspirar otra muestra.
  • Dado que la médula ósea se coagula más rápidamente que la sangre periférica, hay que realizar las extensiones del material aspirado sin demora.
  • El resto del material se puede dejar en un tubo que contenga una cantidad apropiada de anticoagulante a base de ácido etilen diaminotetraacético (EDTA) y utilizarlo más tarde para hacer más extensiones. Si hay que hacer estudios citogenéticos o de
    inmunofenotipado, se puede utilizar heparina sin conservante en lugar del EDTA.
  • Parte del material puede conservarse con fijador en vez de anticoagulante para la preparación de cortes histológicos.
  • Si se van a realizar punciones en serie, se debe elegir un sitio diferente en cada punción para evitar aspirar médula que haya sido diluida por la hemorragia intramedular resultante de punciones previas.

 

 

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