Prevención del tétanos neonatal

Prevención del tétanos neonatal
Prevención del tétanos neonatal
Etiología del tétanos

El tétanos es causado por la toxina producida por el bacilo gram positivo Clostridium tetani, un anaerobio obligado; sus esporas, por el contrario, son resistentes y pueden tolerar el medio ambiente con oxígeno, las temperaturas extremas y la exposición a los desinfectantes comunes.

Las esporas contaminan las heridas sucias por lo que, las bacterias se multiplican en el tejido desvitalizado o necrótico en un ambiente con baja tensión de oxígeno. La toxina del tétanos, la tetanoespasmima, es una de las más potentes, con una dosis letal media para el humano de menos de 2 a 5 ng / Kg.

La tetanoespasmina desinhibe los sistemas motor, simpático y parasimpático,  recorre por los axones desde el sitio de entrada hasta llegar al sistema nervioso central en 2 a 14 días, con una velocidad de 3.35 mm/ hora. El período de incubación es directamente proporcional a la longitud de los axones que la toxina deba recorrer e inversamente proporcional a su cantidad.

Los signos y síntomas clínicos de tétanos son el resultado de la desinhibición de la descarga de las neuronas motoras, causando hipertonía y espasmo del músculo esquelético. En formas graves, puede ocurrir disfunción del sistema nervioso autónomo.

La vía de entrada del tétanos neonatal es el muñón umbilical del recién nacido, infectado por Clostridium tetani, particularmente, si el instrumento usado para cortar el cordón umbilical no es estéril, la atención del parto no es forma higiénica o se aplican sustancias tradicionales nocivas al muñón umbilical.

En el tétanos neonatal, el período de incubación es igual al tiempo en que desarrollen los síntomas en promedio  de 5 a 7 días (aproximadamente entre 3 a 24 días), posterior al nacimiento.

Cuadro clínico
  • rechazo al alimento.
  • dificultad en la apertura de la boca debido al trismus.
  • alteraciones en la succión.
  • espasmo muscular facial conocido como “risa sardónica”.
  • aumento del tono muscular que progresa a rigidez y opistótonos con espasmo de los músculos extensores de la columna.
  • presencia de fiebre (80% de los casos).
  • espasmos musculares generalizados.

 

Sin atención médica la mortalidad por tétanos neonatal es cercana al 100%.

 

Factores de riesgo  en las mujeres en edad fértil,  embarazadas y en neonatos.
  • Condiciones antihigiénicas durante la atención del parto y al cuidado inadecuado del cordón umbilical.
  • Situaciones de pobreza y sin acceso, o no existencia de atención para la salud y disponibilidad de escasa información acerca de las prácticas seguras de la atención del parto.
  • En embarazadas, la mayor frecuencia considerada factor de riesgo para el tétanos neonatal es la relacionada al corte del cordón umbilical con objetos no esterilizados, entre los que se cuentan tijeras no esterilizadas, navajas de rasurar.
  • El tétanos materno se produce por contaminación posterior a un aborto o falta de higiene durante el parto.
  • Controles prenatales deficientes.
  • Falta de vacunas antitetánicas maternas adecuadas.
  • Vacunación antitetánica deficiente o inadecuada en periodo prenatal.
  • Partos inseguros fuera de los hospitales.
  • Baja o nula escolaridad materna.

 

Esquemas de vacunación antitetánica en la mujer en edad fértil y en la embarazada

Las principales beneficiarias de la vacunación deben ser las mujeres en edad fértil, iniciando entre los 12 o 15 hasta los 45 años de edad.

Existen varios tipos de vacunas utilizadas para proteger contra el tétanos. Algunas de ellas se combinan con vacunas contra
otras enfermedades infecciosas:

  • Vacunas contra la difteria y el tétanos (DT)
  • Vacunas contra la difteria, el tétanos y la tosferina (DTaP)
  • Vacunas contra el tétanos y la difteria (Td)
  • Vacunas contra el tétanos, la difteria y la tosferina (Tdap)

El toxoide tetánico está disponible como una vacuna de antígeno único y en combinación con vacunas que protegen contra otras enfermedades prevenibles por vacunación, entre ellas, la difteria, la tosferina, la poliomielitis, la hepatitis B y la enfermedad causada por Haemophilus influenzae tipo b (Hib).

En la embarazada se recomienda el esquema de vacunación que incluya de 2 a 3 dosis de inmunización contra tétanos para prevenir tétanos neonatal

El momento ideal para la vacunación Tdap durante el embarazo es entre las semanas 27-36 de gestación (de preferencia antes de la semana 34).

La vacuna antitetánica en dosis múltiples de 2 a 3, es efectiva hasta el 98% en la prevención del tétanos neonatal y muerte por tétanos neonatal. Posterior a la 2da dosis se logra una eficacia de 80-90% durante 3 años como mínimo. En 95 % de las personas que reciben 3 dosis de toxoide tetánico a intervalos correctos se produce una concentración de anticuerpos antitoxina muy superior al mínimo necesario para conferir protección (0.01 UI/ml) durante por lo menos 5 años.

Se considera que una serie de 5 dosis confiere prácticamente 100% de protección.

La mujer en edad fértil que no haya sido vacunada previamente, deben iniciar con una serie de 5 dosis:

  • Dos dosis de toxoide tetánico aplicadas con un intervalo no menor de 4 semanas.
  • una tercera dosis entre 6 y 12 meses después.
  • una cuarta dosis al año de la tercera dosis.
  • una quinta dosis al año de la última aplicación.

Las mujeres en edad fértil que tengan antecedentes documentados de haber completado su serie primaria de vacunación con DPT o toxoide tetánico, basta una dosis de refuerzo cada 10 años.

Una sexta dosis administrada en el adulto joven confiere una protección duradera, que permitiría recomendar una dosis de recuerdo cada 25 a 30 años.

En una madre inmunizada los anticuerpos contra el tétanos se trasmiten vía transparentaría al feto, esta trasferencia se limita únicamente a las inmunoglobulinas IgG. El nivel de IgG del feto se incrementa de forma constante desde el 4to mes de gestación hasta el parto y durante éste, que por lo general es igual al nivel materno. Esto proporciona una protección pasiva transitoria durante el periodo neonatal.

El control prenatal adecuado incluye, vacunación del toxoide tetánico o toxoide tetánico/diftérico de 2 a 3 vacunas en mujeres embarazadas para prevenir tétanos neonatal.

Se debe administrar una dosis de vacuna contra el tétanos, la difteria y la tosferina durante cada embarazo independientemente de la historia previa de inmunización de la paciente.

En la embarazada con vacunación incompleta, desconocida o que nunca ha sido vacunada contra tétanos, debe recibir 3 dosis que contengan toxoide tetánico y diftérico. Debe administrar la primer dosis durante el embarazo, en forma inmediata en la semana 20 de gestación y la segunda a más tardar 3 semanas antes de la fecha prevista del parto, y la tercera a los 6 a 12 meses posteriores.

Cuando se interrumpe un esquema de vacunación por algún motivo, y no se sigue el intervalo indicado, no es necesario reiniciarla, sino continuar, donde se quedó interrumpida, administrando las dosis restantes hasta completarla.

Las mujeres que hayan recibido 2 dosis de toxoide tetánico y diftérico en un embarazo anterior, se deberán aplicar una tercera dosis de Tdap en el nuevo embarazo, esta tercera dosis confiere protección durante 5 años.

En una embazada con una herida cutánea es necesario aplicar un refuerzo con Tdap.

En lactantes la edad mínima para la administración de Tdap es a las 6 semanas de edad, los intervalos de aplicación del esquema intensivo son:

  • 1a dosis ( día cero)
  • 2da dosis a las 4 semanas
  • 3era dosis a las 6 semanas de la 2da dosis.
  • 4ta dosis a las 6 semanas de la 3ra dosis.

Se recomienda que todas las mujeres en edad reproductiva o embarazada en situación de riesgo se les proporcionen la información suficiente para tomar las medidas de prevención adecuadas en la aplicación del esquema de vacuna antitetánica, atención del parto y puerperio.

 

Homo medicus

 


 

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