Anatomía de los labios

Anatomía de los labios
Anatomía de los labios

Los labios de la boca (labia oris) son dos formaciones músculo-mucosas situadas en la parte anterior de la cavidad oral.

Se les describe para su comprensión anatómica dos caras una anterior y otra posterior

Cara anterior

Es cutaneo-mucosa. Las porciones cutáneas de los dos labios presentan numerosos folículos pilosos. Comprende:

  • El labio superior, ubicado por debajo de la nariz, está limita do lateralmente por el surco nasolabial, excavado en el plano mediano por el filtrum. Su parte mucosa presenta en el plano mediano el tubérculo labial.
  • El labio inferior, cuya porción cutánea se encuentra unida a los tegumentos del mentón, presenta una pequeña depresión a cuyos lados siguen dos superficies planas o cóncavas que enfrentan al tubérculo labial. La parte inferior está separa da del mentón por el surco mentolabial, cóncavo hacia abajo, que enmarca la eminencia del mentón.

 

Cara posterior o mucosa

Se relaciona con el vestíbulo y con la cara anterior de los arcos dentales y de las encías. Cuando los labios están en contacto entre sí, cierran la hendidura oral, cuyo dibujo varía con la mímica. Esta hendidura delimita el orificio de la boca, que puede abrirse ampliamente
por la separación de los dos labios. Ambos están reunidos a la derecha y a la izquierda por las comisuras labiales. Aquí la mu cosa es particularmente delgada.

Constitución anatómica

Los labios están constituidos por un revestimiento de piel y de mucosa, y están sostenidos por un armazón muscular. La piel es rica en folículos pilosos y en glándulas sebáceas. La mucosa que reviste el borde libre de los labios, es decir la porción rosada entre la mucosa húmeda y la piel, es cornificada; el resto del labio está revestido por mucosa no cornificada que se continúa sin límite de demarcación con la mucosa de las mejillas.

A nivel del borde adherente, los labios están separados de las encías por el surco gingivolabial, que se forma por la reflexión de la mucosa de la cara interna de los labios sobre las encías y que está interrumpido en el plano mediano por un pliegue mucoso triangular, sagital, bien visible cuando se tracciona del labio hacia adelante separándolo de la encía: el frenillo del labio.

El frenillo del labio superior está más desarrollado que el del labio inferior y en el adulto se inserta 1 cm por encima de la papila gingival interincisiva. La distancia de esta inserción puede verse afectada como consecuencia de la pérdida de piezas dentales que provoca la atrofia alveolar y, cuando esta se produce en el sector de los incisivos centrales superiores, puede ocasionar que el frenillo quede inserto sobre el reborde residual (el remanente del proceso alveolar cuando se reabsorbe el hueso por la pérdida de la pieza dental).

En ocasiones, los frenillos labiales pueden ser cortos o encontrarse engrosados limitando la movilidad labial o causando el aumento del espacio entre los incisivos centrales (diastema).

El plano muscular comprende el músculo orbicular de la boca, dispuesto alrededor del orificio de la boca; es el músculo esencial de los labios. Recibe como fascículos accesorios diferentes músculos de la cara. De todos ellos, unos se insertan en la cara profunda de la piel de los labios y otros en la cara profunda de la mucosa, pero hay un solo músculo que cierra el orificio de la boca: es el músculo orbicular de la boca. Todos los demás son dilatadores. A nivel de las comisuras labiales se forma un entrecruzamiento de las fibras musculares de los músculos orbicular de la boca, buccinador, cigomático mayor, depresor del ángulo de la boca, elevador del ángulo de la boca y risorio que se denomina modiolo.

 

 

Existe, asimismo, una capa submucosa que contiene las glándulas labiales (glándulas salivales menores), que a veces pueden
percibirse al tacto.

Vascularización e inervación

Los labios reciben arterias principales, denominadas labiales, originadas de las arterias faciales a nivel de las comisuras; constituyen un círculo arterial completo alrededor del orificio de la boca, por anastomosis en el plano mediano con las del lado opuesto, situado cerca del borde libre de los labios, entre las capas muscular y glandular. Las arterias accesorias proceden de las arterias infraorbitaria, facial transversa y submentoniana.

Las venas forman un plexo drenado en parte por la vena facial y en parte por las venas submentonianas.

Los vasos linfáticos del labio superior contornean las comisuras y son drenados por los nodos linfáticos mandibulares. Los del labio inferior son drenados por los nodos linfáticos submandibulares o por los submentonianos para la parte yuxtamediana del labio.

Los nervios son:

  • motores, provenientes del nervio facial.
  • sensitivos, procedentes del nervio maxilar (nervio infraorbita
    rio) o del nervio mandibular (nervio mentoniano).

 

 

 

 

 

Homo medicus

 


 

 

 

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