¿Cómo es la estructura de los conductos biliares?

¿Cómo es la estructura de los conductos biliares?
¿Cómo es la estructura de los conductos biliares?

La bilis producida por los hepatocitos pasa a los canalículos biliares Los canalículos biliares transportan la bilis hacia los espacios porta, es decir, en dirección contraria a la sangre. Al acercarse a los conductillos biliares de los espacios porta, los canalículos desembocan en unos cortos pasadizos tapizados por células cúbicas, los conductos de Hering. Desde ahí, la bilis fluye hacia los conductillos biliares del espacio porta.

Los conductillos biliares se anastomosan libremente, se fusionan y aumentan de tamaño, formando conductos mayores, los «conductos trabeculares».Muchos de estos conductos se fusionan formando grandes conductos intrahepáticos, que convergen cerca del hilio hepático en los conductos hepáticos principales.

El conducto de Hering tiene una actividad contráctil que contribuye al flujo biliar unidireccional hacia el espacio portal. El conducto de Hering es el tributario más pequeño y más proximal del árbol biliar que contiene colangiocitos. El trastorno funcional en la actividad contráctil, así como la lesión o la destrucción de los conductos de Hering podría contribuir a la colestasis intrahepática (obstrucción del flujo biliar).

El conducto de Hering actúa como un reservorio de células progenitoras hepáticas. Debido a su ubicación en la interfaz decisiva entre los hepatocitos y los colangiocitos, se ha postulado que el nicho de citoblastos hepáticos se encuentra en los conductos de Hering o en sus cercanías. Estas células podrían migrar y diferenciarse en hepatocitos o en células del conducto biliar. 

Los colangiocitos pequeños que revisten los conductos de Hering proliferan profusamente y migran hacia el parénquima hepático y participan en la reparación del tejido hepático lesionado por los procesos patológicos crónicos. 

El conducto de Hering está compuesto por citoblastos hepáticos específicos o los alberga. Los citoblastos hepáticos podrían ser de utilidad en el tratamiento de las enfermedades del hígado.

El conductillo biliar corresponde a la parte del árbol biliar que está revestida por colangiocitos en su totalidad. La bilis del conducto de Hering continúa su flujo hacia el conductillo biliar intrahepático, el cual está revestido completamente por colangiocitos. El conducto de Hering suele cruzar el límite del lobulillo y convertirse en un conductillo biliar en el espacio periportal. 

La diferencia principal entre el conducto de Hering y el conductillo biliar no es su ubicación dentro del lobulillo sino si la estructura está parcial o completamente revestida por colangiocitos.

Los conductillos biliares intrahepáticos llevan la bilis hacia los conductos hepáticos. Los conductillos poseen un diámetro aproximado de 1.0 µm a 1.5 µm y conducen la bilis hacia los conductos biliares interlobulillares que forman parte de la tríada portal. El diámetro de estos conductos oscila entre 15 µm y 40 µm y los colangiocitos que los forman son cúbicos cerca de los lobulillos y se tornan cada vez más cilíndricos a medida que los conductos se acercan al hilio hepático. Las células cilíndricas presentan microvellosidades bien desarrolladas, como las de los conductos biliares extrahepáticos y la vesícula biliar.

A medida que los conductos biliares adquieren un tamaño mayor, se rodean en forma progresiva de una cubierta de tejido conjuntivo denso con fibras elásticas abundantes.

Conforme los conductos se aproximan al hilio, en este tejido conjuntivo aparecen células musculares lisas. Los conductos interlobulillares se unen para formar los conductos hepáticos derecho e izquierdo, los que, a su vez, se unen para formar el conducto hepático común a la altura del hilio.

En algunas personas, en el tejido conjuntivo que hay entre el hígado y la vesícula biliar, cerca del cuello vesicular, se hallan los conductos de Luschka. Estos conductos se conectan con el conducto cístico y no con la luz de la vesícula biliar.

Los conductos biliares extrahepáticos llevan la bilis hacia la vesícula biliar y el duodeno.

El conducto hepático común tiene unos 3 cm de longitud y está revestido por células epiteliales cilíndricas altas que son muy parecidas a las de la vesícula biliar. 

El conducto cístico conecta el conducto hepático común con la vesícula biliar y transporta bilis desde la vesícula biliar y hacia ella. Cuando el conducto cístico se une con conducto hepático común, el conducto fusionado se denomina colédoco o conducto biliar común y se extiende por unos 7 cm hacia la pared del duodeno para terminar en la ampolla de Vater.

Un engrosamiento de la muscular externa duodenal en la ampolla constituye el esfínter de Oddi, que rodea los orificios del conducto biliar común y el conducto pancreático y actúa como válvula para regular el flujo biliar y el jugo pancreático hacia el duodeno.

 

 

 

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