El colon ascendente y la flexura cólica derecha constituyen la porción fija del colon derecho, situada entre el ciego y el colon transverso. Esta fijación no es arbitraria, sino que se asegura mediante el contacto íntimo del colon con la fascia retrocólica ascendente, que lo mantiene adosado a la pared abdominal posterior, así como por los ligamentos que sostienen la flexura cólica derecha, entre los cuales destaca el ligamento frenocólico derecho. Este arreglo anatómico garantiza estabilidad al colon derecho, evitando que su movilidad normal interfiera con el tránsito intestinal y protegiendo al colon de torsiones excesivas.
Descripción anatómica
Configuración externa
El colon ascendente se orienta hacia arriba y hacia atrás, continuando directamente desde el ciego. Su superficie externa presenta las mismas tenias y haustras que caracterizan al ciego, asegurando la continuidad de la organización muscular y del peristaltismo. Su longitud promedio oscila entre 12 y 15 centímetros, lo que le permite conectar de forma estable con la flexura cólica derecha.
La flexura cólica derecha, también denominada ángulo hepático del colon, se encuentra bajo la superficie del hígado, aplicada sobre la pared abdominal posterior. Desde allí, se curva para continuar con el colon transverso. La flexura posee una morfología que puede variar, aunque en general se reconocen tres componentes: una vertiente posterior derecha ascendente, un codo que suele ser cóncavo hacia abajo y una vertiente anterior izquierda. La forma de esta flexura determina la disposición de las tenias, de modo que la tenia posterolateral se convierte en posterosuperior y la anterior en anteroinferior, generando un ligero giro en el eje del colon en esta región. La flexura más común es aguda, pero también puede presentarse recta u obtusa, dependiendo de factores individuales de desarrollo y rotación intestinal.
Variaciones anatómicas
Las variaciones de la flexura y del colon ascendente son frecuentes y se relacionan con alteraciones en la rotación del asa intestinal durante la embriogénesis. Por ejemplo, cuando hay ausencia de rotación, todo el colon derecho puede desplazarse hacia el lado izquierdo, lo que es poco común. En otros casos, una rotación incompleta modifica la posición relativa de ciego y colon ascendente. Si el ciego se ubica subhepático, la flexura cólica derecha puede estar ausente, mientras que un ciego pelviano con exceso de rotación produce un colon ascendente más largo y un ángulo más bajo.
Configuración interna y estructura
Internamente, el colon ascendente y la flexura cólica derecha no presentan características sobresalientes. Comparado con el ciego, el colon ascendente es de menor calibre, aunque en el organismo vivo se encuentra dilatado por gas y contenido intestinal. Su pared mantiene la disposición habitual de la mucosa, las tenias y las haustras, adecuadas para el tránsito de material fecal.
Peritoneo y fijación
El colon ascendente y la vertiente derecha de la flexura cólica derecha están estrechamente adosados al peritoneo parietal posterior. Esta relación es fundamental para su estabilidad funcional. La fascia retrocólica ascendente, también llamada fascia de Toldt II, se extiende por detrás del colon ascendente, reforzando su fijación.
El peritoneo que cubre estas estructuras proviene, de abajo hacia arriba, de la raíz del mesenterio y del borde lateral del duodeno. Lateralmente, el peritoneo se refleja sobre la pared abdominal, formando el surco paracólico derecho, también conocido como canal parietocólico, que delimita el espacio por el que pueden desplazarse las asas intestinales.
La vertiente izquierda de la flexura cólica derecha está rodeada por el peritoneo del mesocolon transverso, que es más corto en esta región, y se ve reforzado por ligamentos residuales del omento mayor. Entre ellos se destacan el ligamento hepatocólico, que conecta el colon con el hígado y el duodeno, y el ligamento frenocólico derecho, un robusto repliegue fibroso en forma de abanico que fija la flexura al diafragma en dirección superior y lateral. Esta disposición ligamentosa asegura que la flexura permanezca estable incluso ante los movimientos respiratorios y peristálticos, evitando torsiones y facilitando la continuidad del tránsito intestinal.
Relaciones
Colon ascendente
El colon ascendente es un segmento posterior y fijo del intestino grueso, con relaciones precisas que aseguran su estabilidad y delimitan su espacio en la cavidad abdominal. Posteriormente, se encuentra en contacto con la fosa ilíaca derecha y, por encima de la cresta ilíaca, con la región lateral del abdomen. Por detrás, se relaciona con la porción inferior del riñón derecho, del cual está separado únicamente por la fascia de coalescencia, una lámina delgada que no protege completamente al colon frente a posibles lesiones durante procedimientos como la nefrectomía derecha. Lateralmente, el tejido adiposo actúa como un amortiguador, separando al colon de los planos musculares posterolaterales.
Anteriormente, el colon ascendente está separado de la pared abdominal anterolateral por las asas delgadas y por el omento mayor, lo que permite cierto grado de movilidad dentro del compartimento peritoneal sin comprometer su fijación. Lateralmente, su trayecto sigue el surco paracólico derecho, delimitando un canal por donde pueden desplazarse las asas intestinales. Medialmente, la gran cavidad peritoneal ocupada por las asas delgadas se aplica sobre el mesocolon ascendente adosado. En algunos casos, este segmento puede separarse del plano posterior, constituyendo la denominada disposición del mesenterio común. Esta separación permite el paso de los vasos cólicos derechos y expone estructuras como la fascia retrocólica ascendente, la extremidad inferior del riñón derecho, el uréter, los vasos testiculares u ováricos y, superiormente, la flexura inferior del duodeno.
Flexura cólica derecha
La flexura cólica derecha es aún más profunda que el colon ascendente y su vertiente izquierda se aproxima a la pared anterior. Posteriormente, está separada de la celda renal derecha por la fascia retrocólica ascendente, mientras que superiormente la cara visceral del hígado se aplica sobre ella, dejando a veces una impresión visible y, en ciertos casos, una adherencia que corresponde al ligamento hepatocólico. Inferiormente, el ángulo medial de la flexura está ocupado por las asas delgadas, mientras que lateralmente el surco paracólico derecho se encuentra coronado por la cara visceral del hígado y por la inserción inferior derecha del diafragma. Medialmente, la flexura se encuentra en contacto cercano con la porción descendente del duodeno, y anteriormente se relaciona con la pared abdominal, con los extremos anteriores de la décima y undécima costilla, con las asas delgadas y con la cara visceral del hígado.
Al igual que el colon ascendente, la flexura cólica derecha puede ser separada de los planos posteriores durante la disección, pero para lograrlo es necesario seccionar el ligamento frenocólico, además de realizar el decolamiento del peritoneo parietal. Esta disposición garantiza que tanto el colon ascendente como la flexura cólica derecha mantengan estabilidad y protección de las estructuras adyacentes, al mismo tiempo que permiten cierta movilidad funcional para el tránsito intestinal.
Vascularización e inervación
Arterias
La irrigación arterial del colon ascendente y de la flexura cólica derecha depende principalmente de ramas de la arteria mesentérica superior, que recorren el mesocolon adosado a la pared posterior. Entre las arterias cólicas derechas, se distinguen dos ramas constantes y una que puede faltar.
- La rama cólica de la arteria ileocólica, también denominada cólica inferior derecha, actúa como un vaso marginal que sigue el lado medial del colon ascendente y le proporciona ramas nutritivas. Esta arteria se anastomosa con la arteria cólica derecha, cuando esta existe, o bien con una rama descendente de la arteria cólica media.
- La arteria cólica derecha, de origen variable, puede surgir proximal a la ileocólica o compartir un tronco común con esta. Se dirige transversalmente dentro del mesocolon hacia el colon ascendente, cruzando por delante a las arterias ileales. Además, mantiene conexiones con la arteria mesentérica inferior mediante la arteria cólica media, formando el arco marginal del colon transverso, también conocido como arcada de Riolano, que asegura la continuidad de la irrigación a lo largo del colon.
- La arteria cólica media se origina proximalmente a la cólica derecha, por encima del proceso unciforme del páncreas. Su trayecto atraviesa el mesocolon transverso adosado y queda cubierta por el peritoneo. Se dirige hacia arriba y hacia la derecha, dividiéndose en dos ramas: la rama derecha, que se anastomosa con la arteria de la flexura cólica derecha, y la rama izquierda, que se separa de la flexura para irrigar el colon transverso y se conecta con la arteria cólica izquierda a través de la arteria marginal. Estas anastomosis aseguran un flujo sanguíneo estable, incluso en caso de variaciones anatómicas o cirugías.
Venas
Las venas del colon ascendente y de la flexura cólica derecha siguen el trayecto de las arterias correspondientes y son tributarias de la vena mesentérica superior. Se reconocen dos corrientes principales: la vía colónica que acompaña a la vena ileocólica y la vía de la vena cólica derecha, que se une a la vena gastroepiploica derecha para formar el tronco venoso gastrocólico o de Henle. La disposición venosa refleja fielmente la de las arterias, lo que facilita la orientación quirúrgica y la resección segura del mesocolon.
Linfáticos
El sistema linfático sigue a las venas y se organiza en varias estaciones. Inicialmente, los nodos paracólicos rodean el colon; posteriormente, los nodos cólicos derechos y cólicos medios acompañan a los vasos principales; finalmente, los linfáticos drenan hacia los nodos centrales superiores del mesenterio, que desembocan en el tronco linfático intestinal retropancreático. Esta red de anastomosis linfática justifica la resección amplia del mesocolon derecho en la hemicolectomía derecha, especialmente en casos de cáncer del ciego, colon ascendente o flexura cólica derecha, asegurando la eliminación de posibles vías de diseminación tumoral.
Nervios
La inervación del colon ascendente y de la flexura cólica derecha se realiza a través de los plexos periarteriales, que aportan fibras simpáticas y parasimpáticas, coordinando la motilidad intestinal, la secreción y la respuesta vascular.

Fuente y lecturas recomendadas:
- Latarjet, M., Ruiz Liard, A., & Pró, E. (2019). Anatomía humana (5.ª ed., Vols. 1–2). Médica Panamericana.
ISBN: 9789500695923 - Dalley II, A. F., & Agur, A. M. R. (2022). Moore: Anatomía con orientación clínica (9.ª ed.). Wolters Kluwer (Lippincott Williams & Wilkins).
ISBN: 9781975154120 - Standring, S. (Ed.). (2020). Gray’s anatomy: The anatomical basis of clinical practice (42.ª ed.). Elsevier.
ISBN: 9780702077050 - Netter, F. H. (2023). Atlas de anatomía humana (8.ª ed.). Elsevier.
ISBN: 9780323793745

