¿Cuáles son las causas comunes del déficit de hormonas tiroideas?

¿Cuáles son las causas comunes del déficit de hormonas tiroideas?
¿Cuáles son las causas comunes del déficit de hormonas tiroideas?

El hipotiroidismo a menudo se inicia por autoinmunidad contra la glándula tiroides (enfermedad de Hashimoto) que culmina en su destrucción. En primer lugar, la glándula tiroides de casi todos estos pacientes sufre una «tiroiditis» autoinmunitaria, es decir, una inflamación del tiroides, que provoca su deterioro progresivo y, en última instancia, la fibrosis de la glándula, con una secreción escasa o nula de hormonas tiroideas.

Se conocen otros tipos de hipotiroidismo, asociados a menudo al aumento de tamaño de la glándula tiroides, denominados bocio tiroideo

El término «bocio» se aplica a una glándula tiroides de gran tamaño. Como se precisan unos 50 mg de yodo al año para la formación de una cantidad suficiente de hormona tiroidea. En determinadas regiones del mundo el suelo contiene una cantidad insuficiente de yodo y, por tanto, los alimentos no aportan ni siquiera la minúscula dosis necesaria. En consecuencia aparece un fenómeno conocido como bocio endémico.

La carencia de yodo impide la producción de tiroxina y triyodotironina. Como consecuencia, no existe ninguna hormona que inhiba la producción de tirotropina (TSH) por la adenohipófisis, que secreta cantidades excesivas de esta hormona. La TSH estimula a las células tiroideas para que secreten cantidades enormes de tiroglobulina coloide al interior de los folículos y el tamaño de la glándula aumenta cada vez más.

Al no disponer de yodo, la molécula de tiroglobulina no elabora tiroxina ni triyodotironina, por lo que la producción de TSH en la adenohipófisis no se suprime de forma normal. Los folículos alcanzan tamaños descomunales y la glándula tiroides aumenta hasta 10-20 veces de tamaño.

En el Bocio coloide idiopático no tóxico las personas que no sufren carencias de yodo se observan glándulas tiroides de gran tamaño, similares al bocio coloide endémico. Estas glándulas bociosas elaboran a veces cantidades normales de hormona tiroidea, pero lo más común es que la secreción hormonal esté deprimida, como sucede en el bocio coloide endémico.

Se ignora la causa exacta del aumento de tamaño de la glándula tiroides que se observa en los pacientes con bocio coloide idiopático, pero casi todos ellos presentan signos de tiroiditis leve. Así pues, se ha sugerido que la tiroiditis provoca un ligero hipotiroidismo que aumenta la secreción de TSH y favorece el crecimiento progresivo de las porciones de la glándula que no están inflamadas.

Estas glándulas suelen desarrollar nódulos y por qué unas partes crecen mientras que otras quedan destruidas por la tiroiditis. En algunas personas con bocio coloide, la glándula tiroides presenta una anomalía del sistema enzimático necesario para la formación de hormonas tiroideas. Pueden presentarse las siguientes anomalías:

  • Deficiencia del mecanismo de atrapamiento del yoduro, con bombeo insuficiente de yodo a las células tiroideas.
  • Sistema de peroxidasas defectuoso que ocasiona que los yoduros no se oxidan para formar yodo.
  • Acoplamiento defectuoso de la tirosina yodada en la molécula de tiroglobulina por lo que no se puede formar la hormona tiroidea final.
  • Déficit de la enzima desyodasa, que impide la recuperación de yodo a partir de las tirosinas yodadas que no se han acoplado para formar las hormonas tiroideas con la consiguiente deficiencia de yodo.

Algunos alimentos contienen sustancias bociógenas que ejercen cierta actividad antitiroidea similar a la del propiltiouracilo e inducen un aumento de tamaño de la glándula tiroides estimulado por la TSH. Estas sustancias bociógenas se encuentran especialmente en algunas variedades de nabo y de col.

 

 

Homo medicus

 


 

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