¿Qué son los eritrocitos?

Los eritrocitos o glóbulos rojos son células anucleadas que carecen de orgánulos típicos. Funcionan sólo dentro del torrente sanguíneo para fijar oxígeno y liberarlo en los tejidos y, en intercambio, fijan dióxido de carbono para eliminarlo de los tejidos.

Su forma es de disco bicóncavo con un diámetro de 7,8 mm, un espesor de 2,6 mm en su borde y un espesor central de 0,8 mm. La hemoglobina y anhidrasa carbónica dentro de estas células especializadas amplificó en gran manera la capacidad de la sangre circulante para transportar oxígeno a los tejidos periféricos y dióxido de carbono desde los mismos.

La vida media de los eritrocitos es de 120 días sin embargo, la médula ósea produce continuamente nuevos eritrocitos para reemplazar a los eliminados. Los eritrocitos se recambian a una tasa relativamente alta, por ende, constantemente se están produciendo reemplazos a partir de células madre precursoras. La unión de eritropoyetina dirige células progenitoras mieloides a diferenciarse finalmente hacia eritrocitos.

Los eritrocitos maduros están desprovistos de orgánulos internos. La estructura y composición de los eritrocitos refleja su función altamente especializada: suministrar la cantidad máxima de oxígeno posible a los tejidos y ayudar a la eliminación de dióxido de carbono, un producto de desecho de la respiración celular y urea.

Los eritrocitos maduros están desprovistos de los orgánulos intracelulares que se encuentran en otras células eucariontes (núcleo, lisosoma, aparato de Golgi, mitocondrias).

Los eritrocitos enucleados son incapaces de reproducirse.

Los eritrocitos poseen una red citoesquelética extensa que se encarga de mantener su configuración bicóncava. Esta forma aumenta de dos maneras el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono entre eritrocitos y tejidos:

  • Su configuración tipo disco posee una proporción entre área de superficie y volumen mucho más alta que geometrías más esféricas.
  • Son, de hecho, muy deformables lo que permite que los eritrocitos se plieguen sobre sí mismos y pasen apretadamente por capilares estrechos cuyo diámetro es más pequeño que el del eritrocito mismo.

La forma del eritrocito está mantenida por proteínas de la membrana en asociación con el citoesqueleto, que proporciona estabilidad mecánica y la flexibilidad necesaria para resistir las fuerzas ejercidas durante la circulación.

El interior de un eritrocito contiene una concentración masiva de hemoglobina, alrededor de un tercio por peso (30 a 34 g/dL para un adulto). La anemia, una deficiencia de la concentración de hemoglobina circulante (< 120 a 130 g/L) compromete la salud al reducir la capacidad de la sangre para proporcionar a los tejidos cifras de oxígeno suficientes. La anemia puede surgir por diversas causas que incluyen:
anormalidades genéticas.

  • sangrado excesivo.
  • insuficiencia de hierro de la dieta.
  • insuficiencia de vitamina B12.
  • lisis de eritrocitos por agentes patógenos invasores.

 

 

 

 

Homo medicus

 


 

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