¿Cuáles son las infecciones frecuentes de la cavidad oral?

¿Cuáles son las infecciones frecuentes de la cavidad oral?
¿Cuáles son las infecciones frecuentes de la cavidad oral?

Las infecciones en la cavidad oral pueden producirse primariamente o como resultado de enfermedades en otras partes del organismo o sistémicas. Son diversos los patógenos que afectan la cavidad oral y sus manifestaciones también. Es necesario reconocer la causa para brindar el tratamiento apropiado.

 

Virus del herpes simple tipo 1 y 2

De los dos tipos de virus de herpes simple  existentes, el tipo 1 es el patógeno primario responsable de las lesiones orales y el tipo 2, de las lesiones genitales. La infección se adquiere por contacto mucocutáneo directo. En el 90% de los casos, esta primoinfección es asintomática.

Un 10% de los pacientes desarrolla lesiones clínicas en forma de gingivoestomatitis herpética, con múltiples lesiones vesiculares y ulceradas que afectan a la mucosa oral. Tras la primoinfección, el virus de herpes simple migra hacia el ganglio trigeminal donde se localiza la infección latente. La infección herpética recurrente se observa en el 30% de la población normal. Representa la reactivación del virus acantonado en el ganglio sensitivo. Se desencadena por varios estímulos como la radiación solar, el estrés, las manipulaciones dentales y el ciclo menstrual.

Se caracteriza por una sintomatología prodrómica de dolor o quemazón y la aparición a las 24 a 48 horas de vesículas agrupadas en racimo, que tienden a romperse con facilidad para evolucionar hacia la formación de costras y curación espontánea en un período de 7 a10 días. En pacientes con patología dermatológica de base como la dermatitis atópica extensa, el herpes simple puede presentar una diseminación que se conoce como eccema herpeticum o «erupción varioliforme de Kaposi». Los pacientes inmunodeprimidos pueden tener manifestaciones diferentes de la forma clásica como la afectación del dorso de la lengua o «glositis geométrica herpética» o úlceras orales y periorales de curso crónico.

 

Virus de varicela-zóster

La varicela es la primoinfección por el virus de varicela-zóster que se caracteriza por una erupción de pápulas, vesículas y costras que afectan predominantemente a cara y tronco. Se acompaña de lesiones orales con el desarrollo de vesículas dolorosas que afectan a la mucosa oral, palatal o faríngea. El virus se acantona en estado latente en un ganglio sensitivo y varios años después puede producir el herpes zóster, que se caracteriza por la afección del nervio sensitivo, con marcada neuralgia, y cutánea, con desarrollo de vesículas de distribución metameral. El herpes zóster trigeminal puede acompañarse de afección oral con vesículas y úlceras en la cavidad oral precedidas de odontalgia. El síndrome de Ramsay-Hunt, que asocia herpes zóster de los pares craneales VII y VIII, puede acompañarse
de vesículas en el paladar y la lengua.

 

Virus de Epstein-Barr

El virus de Epstein-Barr, un herpes virus linfotrópico, es el agente causal de la mononucleosis infecciosa, la leucoplasia vellosa oral y varios
tipos de neoplasias epiteliales y linfoides. La leucoplasia vellosa oral consiste en el desarrollo de placas blanquecinas, aterciopeladas, que afectan predominantemente a la cara lateral de la lengua. Se observa casi exclusivamente en pacientes con infección por virus de inmunodeficiencia humana, aunque se han descrito casos asociados a trasplante o insuficiencia renal. Recientemente, la infección por virus de Epstein- Barr se ha vinculado con formas agresivas de periodontitis y gingivitis.

 

Herpes virus tipo 8

La infección por el herpes virus tipo 8 se ha asociado con el sarcoma de Kaposi, una neoplasia vascular que tiene cuatro variantes clínicas:
clásica, endémica, yatrogénica y epidémica relacionada con infección por virus de inmunodeficiencia humana.

 

Enfermedad pie-mano-boca

Es una enfermedad contagiosa producida por la infección por el virus Coxsackie A que se adquiere por vía respiratoria u oro-fecal. Se producen cuadros epidérmicos que afectan especialmente a niños menores de 5 años que, tras un período prodrómico, desarrollan fiebre moderada y adenopatías. Se acompaña de vesículas que evolucionan hacia úlceras y lesiones papulovesiculares que afectan a la región
palmo-plantar. Tiene un curso benigno y remite espontáneamente en 2 semanas.

 

Virus del papiloma humano

La infección por el virus del papiloma humano es responsable de varias lesiones orales:

  • verruga vulgar
  • condiloma acuminado
  • hiperplasia epitelial focal.

Las verrugas vulgares son las más frecuentes, consisten en lesiones verrugosas, blanquecinas y pediculadas de la mucosa oral. Los condilomas acuminados se observan en la mucosa genital, pero pueden transmitirse a la mucosa oral, y se presentan como múltiples pápulas exofíticas pediculadas y sonrosadas. La hiperplasia epitelial focal (enfermedad de Eck) es una lesión benigna de la mucosa oral que afecta a niños  con presencia de múltiples pápulas verrugosas blanquecinas en labio y cara lateral de la lengua.

 

Gingivitis ulcerativa necrosante aguda

Es una infección oportunista rara, polimicrobiana, causada por agentes anaerobios (entre ellos, Fusibacterium necrophorum), que se observa especialmente en áreas de extrema pobreza y malnutrición del África subsahariana y que progresa rápidamente desde una inflamación gingival hacia una necrosis orofacial extensa. Por lo general está precedida por un proceso desencadenante como sarampión, malaria, diarrea o gingivitis ulcerativa necrosante, tras el cual los pacientes desarrollan un proceso agudo de fiebre, mal estado general,
linfadenopatías, halitosis fétida y lesiones ulceradas en las encías y la región facial. Las lesiones agudas responden al tratamiento antibiótico; es necesaria la reconstrucción quirúrgica de las úlceras necróticas.

 

Sífilis

La infección por Treponema pallidum puede afectar a la mucosa oral en el período prenatal (sífilis congénita) y durante la primoinfección (chancro sifilítico), así como en los estadios secundarios y terciarios de la afección. La sífilis congénita tiene múltiples estigmas cutáneos en
forma de maxilar corto, dientes de Hutchinson, molares de Mulberry y alteraciones del esmalte con caries precoces, rágades, estomatitis y placas en la mucosa oral. La sífilis primaria oral se caracteriza por el desarrollo, tras 3 semanas de incubación, de una úlcera no dolorosa, acompañada de una adenopatía cervical. En la sífilis secundaria, las lesiones orales aparecen simultáneamente con las lesiones cutáneas y consisten en máculas y placas discretamente elevadas cubiertas por una seudomembrana grisácea. La sífilis terciaria afecta principalmente al paladar y la lengua, en forma de infiltración gomatosa con formación de nódulos duros y ulcerados que, en su evolución,
pueden ocasionar destrucción ósea.

 

Tuberculosis

La infección tuberculosa de la mucosa oral suele originarse a partir de un foco pulmonar y raramente es primaria. Se caracteriza por lesiones nodulares, ulceradas, de pocas semanas de evolución y localizadas en lengua y paladar.

 

Actinomicosis

Es una infección de la mucosa oral poco frecuente. Está causada por la bacteria Actinomyces israelii, que forma parte de la flora normal de
la cavidad oral y cuya presencia es frecuente en las caries y en las criptas amigdalares. La infección suele producirse después de un traumatismo o de un proceso inflamatorio dentario. Clínicamente, se desarrollan nódulos inflamatorios con múltiples abscesos y fístulas; de los abscesos drenan unos gránulos amarillentos conocidos como gránulos de azufre.

 

Candidiasis

El microorganismo Candida albicans se encuentra en la boca de más del 40% de los individuos sanos. El desarrollo de procesos infecciosos producidos por este germen se debe más a una disminución de la capacidad de resistencia del individuo que al poder patogénico del microorganismo. Las formas clínicas de candidiasis oral son:

  • seudomembranosa o muguet
  • atrófica
  • hiperplásica
  • epidérmica perioral o perleche
  • estomatitis subprotésica dental
  • forma mucocutánea crónica.

La forma seudomembranosa o muguet se caracteriza por el desarrollo de placas que se desprenden fácilmente con el rascado, para
dejar una superficie hemorrágica.

La forma atrófica o glositis candidiásica atrófica se distingue por un eritema mucoso marcado con
atrofia papilar que afecta especialmente al dorso de la lengua.

En la forma hiperplásica se desarrollan placas blanquecinas, hiperqueratósicas, que no se desprenden con facilidad; afecta especialmente a la cara lateral de la lengua.

La forma epidérmica perioral o perleche se caracteriza por el desarrollo de erosiones superficiales y fisuración y afecta a las comisuras labiales.

La estomatitis subprotésica dental afecta especialmente al paladar superior con prótesis muy ajustadas y se caracteriza por máculas eritematosas bien delimitadas en las zonas de oclusión

La candidiasis mucocutánea crónica se expresa con sintomatología clínica semejante al muguet, aunque de duración más prolongada.
Esta lesión puede deberse a un defecto de la inmunidad celular o humoral, de herencia autosómica dominante o recesiva. Existen formas
de candidiasis crónicas asociadas a alteraciones endocrinas y a la presencia de autoanticuerpos.

 

 

 

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