Hemorragia uterina anormal en pacientes premenopáusicas

Hemorragia uterina anormal en pacientes premenopáusicas
Hemorragia uterina anormal en pacientes premenopáusicas

La pérdida menstrual normal de sangre dura entre dos a siete días, con un volumen medio de 40 ml por ciclo. La menorragia se define como la expulsión de >80 ml de sangre por ciclo menstrual. El sangrado anormal puede causar anemia.

La metrorragia es el sangrado que se presenta entre dos periodos menstruales normales. La polimenorrea se define como la expulsión de sangre observada con una frecuencia de menos de 21 días. La oligomenorrea es el sangrado que ocurre con una frecuencia mas de 35 días.

En las adolescentes, la hemorragia uterina anormal es consecuencia casi siempre de anovulación persistente por inmadurez del eje hipotalámico-hipofisario-ovárico y representa un proceso fisiológico normal.

En la adolescencia, una vez que se establece en forma regular y constante la menstruación, la causa común de sangrado uterino anormal es la ovulación. En mujeres de 19 a 39 años, la hemorragia uterina a normal es efecto común del embarazo, lesiones estructurales, ciclos anovulatorios, consumo de anticonceptivos hormonales o hiperplasia endometrial.

 

Estudios complementarios

Es importante solicitar biometría completa y una prueba de embarazo.

En el caso de adolescentes con sangrado menstrual abundante y mujeres adultas con antecedentes positivos en la detección sistemática, deben considerarse estudios de coagulación porque hasta 18% de las pacientes con menorragia intensa pueden sufrir una coagulopatía.

También es necesario obtener muestras del cuello uterino para estudios citológicos y cultivo. Las pruebas de función tiroidea también son necesarias.

La ecografía puede ser útil para valorar el espesor del endometrio y diagnosticar embarazo intrauterino o ectópico, o bien masas en
anexos.

La histeroscopia es útil para identificar pólipos endometriales o miomas subserosos.

Biopsia de cuello uterino y endometrio tienen la función principal de determinar si existen carcinomas o lesiones premalignas.

Las muestras de endometrio deben obtenerse en mujeres >45 años con hemorragia uterina anormal.

 

Tratamiento

Las mujeres premenopáusicas con sangrado uterino anormal tienen por lo regular miomas submucosos, infección, inicio de aborto, trombofilias o neoplasias pélvicas.

La metrorragia funcional puede tratarse de manera hormonal mediante progestágenos, que limitan y estabilizan el crecimiento endometrial.

En pacientes con hemorragia irregular o leve debe administrarse acetato de medroxiprogesterona, 10 mg/día vía oral, o acetato de noretindrona, 5 mg/día vía oral, durante 10 días, después de lo cual se produce la hemorragia por privación.

El tratamiento se repite durante varios ciclos con inicio el día 15; puede reinstituirse si vuelve a presentarse la amenorrea o la hemorragia disfuncional.

En casos de hemorragia abundante resistente al tratamiento puede utilizarse un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina.

La leuprolida de absorción prolongada, 3.75 mg IM cada mes, o nafarelina, 0.2 a 0.4 mg por vía intranasal dos veces al día, hasta por seis meses para crear una interrupción temporal de la menstruación por supresión ovárica.

En casos de hemorragia profusa que exige hospitalización, se pueden emplear estrógenos conjugados, 25 mg IV cada 4 h en tres o cuatro dosis, seguidos de estrógenos VO con jugados, 2.5 mg diarios, o etinilestradiol, 20 µg orales diarios durante tres semanas, con adición de acetato de medroxiprogesterona, 10 mg orales diarios en los últimos 10 días de trata miento, o un anticonceptivo oral. combinado diario durante tres semanas.

Los antiinflamatorios no esteroideos como naproxeno o ácido mefenámico, en las dosis antiinflamatorias habituales, reducen a menudo la pérdida sanguínea en la menorragia.

Si la hormonoterapia no controla el sangrado anormal, se recurre a la histeroscopia con obtención de muestras de tejido o la ecohisterografía con infusión salina para valorar el útero en busca de lesiones estructurales o neoplasias.

La hemorragia que no reacciona al tratamiento médico puede tratarse con ablación endometrial, dispositivo intrauterino liberador de levonorgestrel o histerectomía.

La ablación endometrial puede efectuarse a través del histeroscopio con fotocoagulación por láser o electrocauterio.

El IUD liberador de levonorgestrel disminuye de manera notoria la hemorragia menstrual.

Las técnicas  sin histeroscopio incluyen ablación térmica con globo, crioablación, ablación térmica sin líquido, ablación por impedancia con radiofrecuencia bipolar y ablación con microondas.

 

 

Homo medicus

 


 

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Si te fue útil la información comparte...

Homo medicus

Conocimiento médico en evolución...

También te podría gustar...