La suprarrenalectomía transabdominal anterior abierta es un procedimiento quirúrgico para extirpar una glándula suprarrenal (o adrenal) mediante un abordaje abierto a través del abdomen, desde la parte frontal.
Preparación del paciente y colocación
La preparación del paciente para una suprarrenalectomía transabdominal anterior abierta requiere una planificación meticulosa, dado que se trata de una cirugía mayor con manipulación de estructuras vasculares y viscerales críticas. Antes del procedimiento, se establece un control anestésico central, usualmente mediante la colocación de un catéter epidural, con el objetivo de asegurar analgesia intraoperatoria y postoperatoria, reducir el requerimiento de opioides sistémicos y mejorar la recuperación funcional temprana. La analgesia epidural facilita además la tolerancia a la movilización postoperatoria y disminuye la incidencia de complicaciones respiratorias.
El paciente se coloca en decúbito supino, con una ligera elevación del lado afectado mediante una almohada, lo que favorece el desplazamiento de las vísceras hacia el lado contrario y facilita el acceso quirúrgico. Se inserta una sonda vesical para monitorizar la diuresis y prevenir distensiones vesicales, así como una sonda orogástrica o nasogástrica para descomprimir el estómago y el duodeno, reduciendo el riesgo de manipulación traumática. Paralelamente, se colocan dispositivos de compresión neumática intermitente en las extremidades inferiores con el fin de prevenir fenómenos tromboembólicos perioperatorios, dado el tiempo prolongado de cirugía y la inmovilización.
La preparación cutánea y del campo quirúrgico se realiza de manera amplia, extendiéndose desde la línea del pezón hasta el pubis y a lo largo de las extremidades del paciente, asegurando un acceso cómodo y evitando contaminación del campo durante maniobras de retracción de órganos y posibles extensiones de la incisión.
Técnica quirúrgica
Suprarrenal izquierda
El abordaje de la glándula suprarrenal izquierda generalmente se realiza mediante una incisión subcostal, que puede extenderse hacia el lado contralateral en forma de “galón” o incluir una prolongación vertical si se requiere mayor exposición. La elección del trayecto depende del tamaño del tumor, la anatomía del paciente y la necesidad de un control vascular seguro.
Una vez abierta la cavidad abdominal, se puede acceder a la glándula mediante la penetración en la transcavidad de los epiplones a través del ligamento gastrocólico, seguido de una incisión retroperitoneal por debajo de la cola pancreática. Alternativamente, se movilizan el bazo, la cola pancreática y el estómago hacia medial-anterior, como se realiza en la técnica laparoscópica adaptada a cirugía abierta, lo que permite una exposición segura de la glándula. La flexura esplénica del colon se desciende cuidadosamente para abrir un plano medial a la glándula, evitando lesión de vasos colaterales.
Posteriormente, se identifica la vena suprarrenal izquierda, se aísla completamente y se procede a su ligadura mediante sutura continua antes de seccionarla. Las arterias suprarrenales, generalmente más pequeñas, pueden ligarse individualmente o coagularse electroquirúrgicamente. La glándula se extrae finalmente tras completar la disección de todo su perímetro, garantizando la remoción total sin fragmentación.
Suprarrenal derecha
La suprarrenalectomía derecha abierta presenta particularidades anatómicas debido a la proximidad con la vena cava inferior y el lóbulo derecho hepático. Inicialmente, se moviliza el lóbulo hepático, se liberan sus inserciones laterales y se secciona, si es necesario, el ligamento falciforme. La exposición puede lograrse mediante rotación medial del hígado o retracción de sus segmentos inferoposteriores hacia cefálico mediante separadores largos y acolchados, de tipo hepático, Deaver o Harrington, según la preferencia del equipo quirúrgico.
Se accede al retroperitoneo mediante maniobra de Kocher, desplazando medialmente el duodeno y exponiendo la vena cava inferior. A continuación, se abre el plano entre la glándula suprarrenal y la vena cava, identificando cuidadosamente todas las estructuras vasculares, que pueden ser numerosas especialmente en tumores hipervasculares. La vena suprarrenal se aísla, se anuda con firmeza y se secciona. En casos de pérdida de control sobre el cabo venoso, se puede utilizar una pinza vascular de Satinsky para prevenir hemorragia masiva.
En situaciones de sospecha o confirmación de malignidad, la suprarrenalectomía abierta permite resección en bloque de la glándula junto con órganos adyacentes, habitualmente el riñón, y la reconstrucción vascular inmediata cuando es necesaria. La resección radical completa es un determinante crítico de la supervivencia del paciente con tumor suprarrenal maligno. La colaboración con cirujanos vasculares o hepáticos experimentados se recomienda en tumores con invasión extensa de estructuras venosas.
Complicaciones y cuidados postoperatorios
Las complicaciones intraoperatorias más relevantes incluyen hemorragia venosa, especialmente por manipulación de la vena suprarrenal o la vena cava inferior, y embolización tumoral en casos de neoplasias con diseminación intravascular. La lesión accidental de vísceras macizas, como hígado, bazo o intestino, representa otro riesgo significativo y puede requerir reparaciones adicionales.
En el postoperatorio, las complicaciones son comparables a las de otras intervenciones abdominales mayores: íleo postoperatorio, infecciones de herida, trombosis venosa profunda y neumonía. La recuperación de la función intestinal suele ocurrir entre el tercer y cuarto día postoperatorio, momento en el que la dieta se reintroduce progresivamente. La estancia hospitalaria habitual se sitúa entre cinco y siete días, dependiendo de la evolución clínica, el control del dolor y la recuperación funcional. La monitorización continua de signos vitales, balance hídrico, diuresis y función suprarrenal residual es esencial, sobre todo en pacientes con resección bilateral o tumores funcionales.

Fuente y lecturas recomendadas:
- Townsend, C. M., Beauchamp, R. D., Evers, B. M., & Mattox, K. L. (2022). Sabiston. Tratado de cirugía. Fundamentos biológicos de la práctica quirúrgica moderna (21.ª ed.). Elsevier España.
- Brunicardi F, & Andersen D.K., & Billiar T.R., & Dunn D.L., & Kao L.S., & Hunter J.G., & Matthews J.B., & Pollock R.E.(2020), Schwartz. Principios de Cirugía, (11e.). McGraw-Hill Education.
- Asociación Mexicana de Cirugía General. (2024). Nuevo Tratado de Cirugía General (1.ª ed.). Editorial El Manual Moderno.
- Dehn, R., & Asprey, D. (2021). Procedimientos clínicos esenciales (4.ª ed.; Elsevier España, S.L.U., Trans.). Elsevier España, S.L.U.

