El sistema linfático pulmonar está diseñado para cumplir funciones esenciales de drenaje de líquidos intersticiales, vigilancia inmunológica y defensa frente a agentes patógenos y células anómalas. Por esta razón, los vasos linfáticos que se originan en la periferia del pulmón no siguen un trayecto aleatorio, sino que acompañan de manera constante a las estructuras broncovasculares. Esta disposición responde a un principio funcional: los bronquios constituyen los principales ejes anatómicos del pulmón y concentran tanto el flujo aéreo como el intercambio inmunológico con el medio externo.
Desde las regiones subpleurales y los tabiques interalveolares, la linfa es conducida progresivamente hacia el hilio pulmonar siguiendo los bronquios, lo que permite un filtrado escalonado y eficaz a través de nodos linfáticos dispuestos en niveles sucesivos.
La clasificación de los nodos linfáticos pulmonares en tres grupos responde a la necesidad de un control progresivo del contenido linfático a medida que este se aproxima a los grandes colectores del mediastino.
- Nodos linfáticos lobares: Los nodos linfáticos lobares se localizan alrededor del origen de los bronquios lobares porque cada lóbulo pulmonar funciona como una unidad anatómica y funcional relativamente independiente. Esta localización permite que las infecciones, partículas inhaladas o células tumorales que afectan a un lóbulo específico sean filtradas inicialmente a ese nivel, limitando su diseminación temprana.
- Nodos de la raíz pulmonar: Los nodos situados en la raíz del pulmón rodean el bronquio principal y las estructuras vasculares que ingresan o salen del pulmón. Su función es integrar el drenaje linfático proveniente de todos los lóbulos del pulmón correspondiente. Actúan como un segundo nivel de defensa inmunológica, donde se intensifica la respuesta inflamatoria y la presentación antigénica.
- Nodos mediastínicos: Los nodos mediastínicos reciben la linfa procedente de los pulmones antes de su incorporación a los grandes troncos linfáticos. Su relación con la bifurcación traqueal y con los ejes verticales del mediastino no es casual, ya que estas zonas concentran el tránsito linfático entre el tórax y el resto del organismo. Este nivel nodal es clave para explicar la extensión regional y sistémica de las enfermedades pulmonares.
La disposición de los nodos linfáticos pulmonares no es simétrica entre ambos lados del tórax debido a las diferencias anatómicas del mediastino. El corazón, el arco de la aorta y la distribución desigual de los bronquios principales condicionan trayectos linfáticos distintos. Como consecuencia, los patrones de drenaje, la localización preferente de adenopatías y las rutas de diseminación tumoral pueden variar entre el pulmón derecho y el izquierdo.
Los nodos linfáticos pulmonares reaccionan de forma notable frente a procesos inflamatorios e infecciosos porque constituyen centros activos del sistema inmunológico. En presencia de bacterias, virus, partículas inhaladas o productos inflamatorios, los nodos aumentan de tamaño debido a la proliferación de linfocitos y macrófagos. Este fenómeno refleja un intento del organismo por contener y neutralizar la agresión antes de que se propague a estructuras más profundas.
En los cánceres originados en el epitelio bronquial, las células tumorales utilizan las vías linfáticas como una de las principales rutas de diseminación. Los nodos linfáticos pulmonares son invadidos de manera secuencial, siguiendo el mismo orden que el drenaje fisiológico de la linfa. Por ello, el compromiso nodal no solo tiene valor diagnóstico, sino también pronóstico, ya que permite reconstruir el trayecto de propagación tumoral.
Las vías linfáticas más allá de los nodos pulmonares y mediastínicos explican la aparición de metástasis a distancia, demostrando que la organización del sistema linfático pulmonar, diseñada para la defensa, puede convertirse en una vía de extensión de la enfermedad maligna.
Linfáticos del pulmón derecho
El pulmón derecho presenta una organización linfática particularmente compleja debido a su división en tres lóbulos, a la disposición del bronquio principal derecho y a su estrecha relación con grandes estructuras mediastínicas como la vena cava superior, la vena ácigos y la tráquea. El sistema linfático se adapta a esta arquitectura para asegurar un drenaje eficaz de líquidos intersticiales, partículas inhaladas, agentes infecciosos y células tumorales.
La linfa generada en el parénquima pulmonar progresa desde la periferia hacia el hilio siguiendo los bronquios, lo que explica que los nodos linfáticos se dispongan de manera escalonada alrededor de los bronquios lobares, del bronquio principal y, finalmente, en el mediastino.
Nodos linfáticos lobares del pulmón derecho
Los nodos linfáticos lobares se agrupan alrededor del origen de los bronquios lobares porque cada lóbulo pulmonar constituye una unidad anatómica y funcional relativamente autónoma. Esta disposición permite que el drenaje linfático inicial sea selectivo y que las alteraciones patológicas queden, al menos en fases tempranas, circunscritas a un territorio lobar específico.
- Grupo del lóbulo superior: La presencia de nodos en relación con el arco de la vena ácigos y con las caras anterior e inferior del bronquio lobar superior se explica por la posición elevada y posterior de este lóbulo. El trayecto ascendente de sus vasos linfáticos converge naturalmente hacia zonas donde el bronquio se cruza con estructuras vasculares mayores, favoreciendo la localización de nodos en puntos de confluencia anatómica.
- Grupo del lóbulo medio: El lóbulo medio ocupa una posición intermedia y anterior, por lo que sus vasos linfáticos drenan hacia nodos situados en el ángulo formado por los bronquios lobares y en la cara lateral suprabronquial. Esta localización refleja la necesidad de integrar el drenaje del lóbulo medio con el de los lóbulos adyacentes, evitando trayectos largos o tortuosos.
- Grupo del lóbulo inferior: El lóbulo inferior, por su extensión y su cercanía al diafragma, presenta un drenaje más variable. La presencia de un nodo constante sobre el bronquio segmentario superior y de nodos inconstantes entre los bronquios basales se relaciona con la dispersión de los segmentos y con la influencia del movimiento respiratorio y diafragmático sobre los vasos linfáticos.
En la práctica, los nodos lobares derechos tienden a confluir en un conjunto predominante situado alrededor del bronquio principal. Esta disposición responde a una optimización funcional del drenaje, ya que permite reunir en un punto estratégico la linfa proveniente de los tres lóbulos antes de su paso a niveles nodales superiores. La proximidad inmediata con la arteria pulmonar derecha refleja el paralelismo entre los ejes vasculares y linfáticos.
Nodos linfáticos de la raíz pulmonar derecha
Los nodos de la raíz pulmonar, también llamados pediculares, representan un nivel intermedio entre los nodos lobares y los mediastínicos. Su división en grupos anterior e inferior se justifica por la organización tridimensional del pedículo pulmonar.
- Grupo anterior: Los nodos situados entre el bronquio principal y la arteria pulmonar, o por delante de esta, reciben linfa que ya ha atravesado uno o más filtros lobares. Su localización prearterial facilita el tránsito linfático hacia el mediastino anterior y superior, siguiendo trayectos relativamente cortos y directos.
- Grupo inferior: Los nodos infrabronquiales y los nodos venosos inferiores reflejan la influencia de la gravedad y de las estructuras venosas en el drenaje linfático. Los nodos situados detrás de la vena pulmonar inferior y bajo la pleura del ligamento pulmonar recogen linfa procedente de regiones profundas y basales, estableciendo una conexión funcional entre el pulmón y el mediastino posterior.
Los colectores que parten de estos nodos pueden dirigirse hacia arriba y medialmente o hacia abajo y atrás, lo que explica la coexistencia de vías de drenaje torácicas y subdiafragmáticas.
Nodos linfáticos mediastínicos del lado derecho
Los nodos mediastínicos constituyen el último gran sistema de filtración antes de que la linfa alcance los troncos linfáticos mayores. Su organización responde a la disposición de la tráquea, de los grandes vasos y de los nervios mediastínicos.
- Nodos mediastínicos anteriores derechos: Estos nodos reciben la linfa procedente de los nodos prepediculares y ascienden por delante del nervio frénico y de la vena cava superior. Su drenaje directo hacia el ángulo yugulosubclavio derecho explica la frecuencia con la que procesos pulmonares derechos pueden manifestarse como adenopatías supraclaviculares.
- Nodos paratraqueales derechos: La concentración de varios nodos en la fosita de Barety se debe a que este espacio actúa como un verdadero corredor linfático entre el pulmón y el cuello. Estos nodos reciben linfa tanto de los nodos lobares como de los traqueobronquiales inferiores, y establecen anastomosis con los nodos paratraqueales izquierdos, lo que explica posibles cruces de drenaje entre ambos pulmones.
- Nodos traqueobronquiales inferiores: Situados bajo la carina, estos nodos constituyen una encrucijada central del drenaje pulmonar. Su capacidad para recibir linfa de ambos pulmones los convierte en un punto clave en la diseminación de infecciones y neoplasias. La proximidad con el esófago, el pericardio y la bifurcación bronquial refleja su papel integrador entre sistemas respiratorio, digestivo y cardiovascular.
- Nodos del ligamento pulmonar: Estos nodos drenan preferentemente el lóbulo inferior y representan una vía de comunicación entre el pulmón y el abdomen. El drenaje inferior hacia los nodos celíacos a través del hiato esofágico explica la posibilidad de propagación infradiafragmática de ciertos procesos patológicos.
En condiciones normales, casi todos los vasos linfáticos del pulmón derecho convergen hacia la fosa supraclavicular derecha y desembocan en el ángulo venoso yugulosubclavio derecho, incorporándose al conducto linfático derecho. Esta organización asegura un retorno eficiente de la linfa al sistema venoso y explica los patrones característicos de propagación linfática en las enfermedades pulmonares derechas.
Linfáticos del pulmón izquierdo
El pulmón izquierdo, a diferencia del derecho, está compuesto por solo dos lóbulos (superior e inferior) y presenta una raíz pulmonar más estrecha debido a la proximidad del corazón y del arco aórtico. Estas particularidades anatómicas condicionan la disposición de los vasos y nodos linfáticos, que deben adaptarse a un espacio más reducido y a trayectos tortuosos para mantener un drenaje eficiente de linfa, células inmunocompetentes y partículas extrañas.
La linfa se origina en la periferia pulmonar y progresa hacia los bronquios lobares y principales, siguiendo los ejes broncovasculares. Este patrón escalonado asegura que los nodos linfáticos actúen como filtros sucesivos, lo que es crucial para la defensa inmunológica y para limitar la propagación de infecciones o células tumorales.
Nodos linfáticos lobares del pulmón izquierdo
Los nodos linfáticos lobares se distribuyen alrededor del origen de cada bronquio lobar, reflejando la segmentación funcional del pulmón en lóbulos y segmentos.
- Grupo del lóbulo superior: Este grupo incluye:
- Un nodo medial, ubicado entre las ramas arteriales del culmen, que recoge linfa de la zona central del lóbulo superior.
- Un nodo interlobar en relación con la arteria lingular, localizado estratégicamente en el ángulo inferior del bronquio lobar superior, conocido como nodo de Rouvière.
La separación de los nodos de Rouvière (delante) y apical (atrás) por la arteria pulmonar refleja cómo la anatomía vascular condiciona la distribución de los nodos, permitiendo que cada nodo reciba linfa de regiones específicas sin interferencia mecánica del flujo sanguíneo.
Nodos linfáticos de la raíz pulmonar izquierda
Estos nodos, situados en el pedículo pulmonar, se dividen en tres grupos principales, optimizando el filtrado linfático antes de su entrada al mediastino:
- Grupo anterosuperior: prearterial y prevenoso, situado bajo la pleura de la raíz. Actúa como estación inicial para linfa que proviene de regiones periféricas y anteriores del lóbulo superior.
- Grupo posterosuperior: ubicado sobre la cara superior del bronquio principal, en contacto con las ramas superiores del nervio vago izquierdo. Es un grupo constante y vital para integrar linfa proveniente del lóbulo superior y de los segmentos bronquiales proximales.
- Grupo inferior: sigue la cara inferior del bronquio principal, con un contingente retrovenoso similar al derecho. Recoge linfa de los segmentos basales y sirve como conexión con los nodos mediastínicos posteriores o subdiafragmáticos.
Nodos linfáticos mediastínicos del pulmón izquierdo
El mediastino izquierdo ofrece varias estaciones nodales para los vasos linfáticos pulmonares, que actúan como filtros finales antes de que la linfa alcance los troncos linfáticos principales:
- Nodos linfáticos mediastínicos anteriores
- Situados infraaórticos, en relación con el ligamento arterioso y el nervio laríngeo recurrente izquierdo (nodo de Engel).
- Reciben linfa principalmente del lóbulo superior izquierdo y drenan hacia el cuello siguiendo la arteria carótida común izquierda, terminando con frecuencia en el ángulo yugulosubclavio izquierdo.
- Su localización refleja la necesidad de proteger estructuras críticas (laringe y arteria pulmonar) mientras se garantiza un drenaje eficaz del lóbulo superior.
- Nodos traqueobronquiales inferiores
- Situados bajo la carina y en la bifurcación bronquial, reciben linfa de los nodos lobares y de los radiculares.
- Son equivalentes a los nodos intertraqueobronquiales derechos, pero reciben un contingente mayor del pulmón izquierdo debido a la proximidad del mediastino y a la menor distancia hacia el cuello.
- Desde aquí, la linfa asciende hacia los nodos paratraqueales izquierdos, subaórticos o cervicales, integrando el drenaje con estructuras del cuello y la laringe.
- Nodos del ligamento pulmonar
- Recogen linfa del lóbulo inferior, situándose en el borde izquierdo del esófago.
- La linfa puede drenar hacia arriba, conectando con los nodos traqueobronquiales inferiores, o hacia abajo, atravesando el hiato esofágico del diafragma hacia los nodos celíacos, replicando el patrón derecho
- Esta disposición permite la comunicación funcional entre tórax y abdomen y explica la vía de propagación de ciertas infecciones o tumores inferiores.
El destino del drenaje linfático del pulmón izquierdo es:
- Principal: fosa supraclavicular izquierda, ángulo yugulosubclavio izquierdo.
- Secundario: vías del lado derecho, a través de anastomosis mediastínicas, permitiendo que tumores izquierdos puedan generar adenopatías supraclaviculares derechas, pero no al revés.
Esta orientación funcional refleja la influencia de la anatomía mediastínica y de la gravedad sobre el flujo linfático: la corriente de linfa tiene tendencia de izquierda a derecha, lo que explica los patrones típicos de metástasis en cánceres pulmonares.

Fuente y lecturas recomendadas:
- Latarjet, M., Ruiz Liard, A., & Pró, E. (2019). Anatomía humana (5.ª ed., Vols. 1–2). Médica Panamericana.
ISBN: 9789500695923 - Dalley II, A. F., & Agur, A. M. R. (2022). Moore: Anatomía con orientación clínica (9.ª ed.). Wolters Kluwer (Lippincott Williams & Wilkins).
ISBN: 9781975154120 - Standring, S. (Ed.). (2020). Gray’s anatomy: The anatomical basis of clinical practice (42.ª ed.). Elsevier.
ISBN: 9780702077050 - Netter, F. H. (2023). Atlas de anatomía humana (8.ª ed.). Elsevier.
ISBN: 9780323793745

