Detección del síndrome de Lynch

Detección del síndrome de Lynch
Detección del síndrome de Lynch

El síndrome de Lynch (conocido también como cáncer de colon hereditario sin poliposis) es un padecimiento autosómico dominante en el que hay un riesgo mucho mayor de cáncer colorrectal, así como un cúmulo de otras neoplasias malignas que incluyen:

  • endometrio
  • ovario
  • riñones
  • vejiga
  • hepatobiliar
  • gástrico
  • intestino delgado.

Se calcula que constituye hasta 3% de todas las neoplasias malignas colorrectales. Las personas afectadas tienen un riesgo de 22 a 75% de carcinoma colorrectal y un riesgo de 30 a 60% de cáncer endometrial durante la vida, según el gen afectado.

Los enfermos con síndrome de Lynch sólo tienen unos cuantos adenomas, que pueden ser planos y con mayor frecuencia incluir características vellosas o displasia de alta malignidad. Los pólipos muestran una transformación rápida en un lapso de uno a dos años, por las fases de tejido normal ⇒ adenoma ⇒cáncer.

El cáncer de colon y el endometrial tienden a presentarse a una edad más temprana que las neoplasias malignas colorrectales esporádicas (edad media: 45 a 50 años). En comparación con quienes tienen neoplasias esporádicas de etapa anatomopatológica similar, en personas con síndrome de Lynch es mejor la sobrevida. Hasta en 45% de los pacientes ocurren cánceres sin crónicos o metácronos en el transcurso de 10 años.

 

Etiología

El síndrome de Lynch se debe a un defecto en uno de varios genes importantes en la detección y reparación de errores de apareamiento de pares de bases del DNA: MLH1, MSH2, MSH6 y PMS2. Las mutaciones de la línea germinal en MLH1 y MSH2 originan más de 90% de las mutaciones conocidas en familias con cáncer de colon hereditario sin poliposis. Las mutaciones de cualquiera de estos genes de reparación de errores de emparejamiento dan por resultado una anomalía fenotípica característica que se conoce como inestabilidad de microsatélite.

 

Diagnóstico y detección

Con el fin de identificar a familias que pueden afectarse con cáncer de colon hereditario sin poliposis, es esencial obtener los antecedentes completos de cáncer familiar para poder ofrecer detección genética y colonoscópica apropiadas.

Los pacientes cuyas familias cumplan cualquiera de los “criterios de Bethesda” revisados tienen mayor probabilidad de alojar una mutación en línea germinal en uno de los genes de reparación desigual. Los “criterios de Bethesda” son:

  • cáncer colorrectal antes de los 50 años de edad.
  • tumor colorrectal o relacionado con cáncer de colon hereditario sin poliposis sincrónico o metácrono sin importar la edad (endometrio, estómago, ovario, páncreas, uréter y pelvis renal, vías biliares, encéfalo.
  • cáncer colorrectal con uno o más familiares de primer grado con cáncer colorrectal o relacionado con cáncer de colon hereditario sin poliposis, con aparición de uno de los cánceres antes de los 50 años.
  • cáncer colorrectal con dos o más familiares de segundo grado con cáncer colorrectal o cáncer de colon hereditario sin poliposis, sin importar la edad.
  • tumores con infiltración con linfocitos, diferenciación en anillo de sello/mucinosos o con patrón de crecimiento medular en pacientes menores de 60 años de edad.

Los criterios Bethesda permiten identificar a cerca de 70% de las familias positivas para la mutación de cáncer de colon hereditario sin poliposis, pero el 30% pasa inadvertido.

Si las pruebas genéticas comprueban una mutación del gen cáncer de colon hereditario sin poliposis, es necesario identificar a los familiares afectados mediante colonoscopia cada uno a dos años a partir de los 25 años de edad (o cinco años antes de la edad del familiar más joven afectado cuando se diagnosticó). Si se encuentra cáncer, debe practicarse una colectomía subtotal con anastomosis ileorrectal (seguida de vigilancia anual del muñón rectal).

En mujeres está indicada la detección para cáncer endometrial y ovárico a partir de los 30 a 35 años con exploración ginecológica, ecografía transvaginal y obtención de muestras endometriales. Se recomienda histerectomía y ooforectomía profilácticas en mujeres de 40 años de edad o cuando ya han tenido los hijos que desean.

Es necesario considerar los estudios de detección sistemática de cáncer gástrico con endoscopia de la porción superior del tubo digestivo cada dos a tres años a partir de los 30 a 35 años de edad.

 

 

Homo medicus

 


 

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