Prevención de enfermedades cardiovasculares

Prevención de enfermedades cardiovasculares
Prevención de enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares, incluidas la cardiopatía coronaria y la apoplejía, constituyen dos de las causas más importantes de morbilidad y mortalidad en países desarrollados.

Los factores de riesgo cardiovasculares se pueden dividir en:

  • los factores modificables (como lipidopatías, hipertensión, tabaquismo).
  • los no modificables (como el género sexual, la edad de la persona, los antecedentes familiares de coronariopatías tempranas).

Se recomienda realizar una valoración del riesgo cardiovascular global hecha con regularidad en adultos de 40 a 79 años de vida aún sin enfermedad cardiovascular conocida.

Se recomienda una sola detección en busca de aneurisma de aorta abdominal por medio de ecografía en varones de 65 a 75 años, que nunca han fumado.

Un solo estudio de detección de un aneurisma en la aorta abdominal por ecografía en varones de 65 a 75 años, se acompaña de una disminución notable en la mortalidad causada por dicho trastorno de casi 50%

Se recomienda el uso de ácido acetilsalicílico en varones de 45 a 79 años si el beneficio potencial de la disminución de los infartos del miocardio es mayor que el posible daño causado por incremento de la frecuencia de hemorragias de tubo digestivo.

El uso sistemático de ácido acetilsalicílico en dosis pequeñas aminora la incidencia de infarto del miocardio en varones. En mujeres de edad madura, las dosis bajas de ácido acetilsalicílico disminuyen la apoplejía, pero no los infartos del miocardio.

El  ácido acetilsalicílico también puede reducir el riesgo de muerte por varios tipos frecuentes de cáncer (colorrectal, esofágico, gástrico, mamario, próstata y quizá pulmonar).

Se recomienda la medición sistemática en busca de hipertensión arterial en adultos de 18 años y mayores

Se recomiendan los estudios de detección en varones de 35 años y mayores en busca de lipidopatías; en varones de 20 a 35 y en mujeres de 45 años y mayores, si están expuestas a un mayor riesgo de cardiopatía coronaria.

Para pacientes con sobrepeso u obesidad con factores de riesgo cardiovascular adicionales se recomienda ofrecer o enviar a intervenciones de asesoramiento conductual para favorecer el consumo de una dieta sana y la actividad física para la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Se recomienda la detección en busca de concentraciones irregulares de glucosa como parte de la valoración del riesgo cardiovascular en adultos de 40 a 70 años de edad con sobrepeso u obesidad.

Fumar sigue siendo la causa más importante de morbilidad y mortalidad temprana evitable.

La nicotina es muy adictiva, incrementa las concentraciones cerebrales de dopamina y produce síntomas de abstinencia cuando se suspende.

Los fumadores mueren cinco a ocho años antes que quienes nunca fumaron. Tienen riesgo dos veces mayor de cardiopatía letal, 10 veces mayor de cáncer de pulmón y varias veces mayor de neoplasias malignas de boca, faringe, esófago, páncreas, riñón, vejiga y cuello uterino.

En personas que sufren coronariopatía, la supresión del tabaquismo reduce los riesgos de muerte e infarto del miocardio.

La farmacoterapia para reducir el consumo de cigarrillos es ineficaz en fumadores que no desean o no están preparados para dejar esa práctica.

El fármaco antidepresivo de liberación sostenida bupropión a dosis de 150 a 300 mg/día por vía oral es eficaz para suprimir el tabaquismo pues refuerza las concentraciones cerebrales de dopamina y noradrenalina, y simula el efecto de la nicotina.

Las concentraciones altas de colesterol de lipoproteínas de baja densidad y las menores concentraciones de lipoproteínas de alta densidad se acompañan de un mayor peligro de cardiopatía coronaria.

Las intervenciones eficaces para la prevención primaria de la hipertensión incluyen disminución del consumo de sodio y alcohol, pérdida de peso y ejercicio regular.

Una  dieta abundante en frutas y verduras frescas, y con poco contenido de grasas, carnes rojas y bebidas con azúcar, también reduce la presión arterial.

La mejoría del diagnóstico y del tratamiento de la hipertensión es una causa notoria del reciente descenso de la mortalidad por apoplejías.

 

 

 

Homo medicus

 


 

 

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Ya que has encontrado útil este contenido...

¡Sígueme en los medios sociales!

Homo medicus

Conocimiento médico en evolución...

También te podría gustar...