¿Qué es una tormenta eléctrica o tormenta de taquicardia ventricular??

¿Qué es una tormenta eléctrica o tormenta de taquicardia ventricular??
¿Qué es una tormenta eléctrica o tormenta de taquicardia ventricular??

Tormenta eléctrica o tormenta de taquicardia ventricular se refiere a la aparición de tres o más episodios de taquicardia ventricular o fibrilación ventricular en 24 horas. Esa intensidad de la inestabilidad eléctrica se vincula con alta mortalidad y requiere intervención terapéutica rápida.

Las tormentas eléctricas se dan en 4 % de los pacientes con un desfibrilador cardioversor implantado como prevención primaria, pero hasta en 20% de los enfermos con antecedentes de taquicardia ventricular o reanimación por muerte súbita.

Los enfermos deben ser sedados adecuadamente para aliviar la ansiedad. La taquicardia o fibrilación ventricular recurrentes se tratan usando guías estándar avanzadas de soporte vital cardiaco e incluyen el uso de medicamentos como bloqueadores beta, amiodarona, lidocaína con corrección de cualquier anomalía metabólica.

La monitorización del electrocardiograma o un desfibrilador cardioversor implantado son importantes para evaluar si la taquicardia ventricular es monomorfa o polimorfa, lo que sugiere posibles factores desencadenantes o agravantes.

La isquemia debe considerarse en especial si la taquicardia ventricular polimorfa o la fibrilación ventricular se identifica como la arritmia primaria. Si hay prolongación del QT que cause torsade des pointes, se debe administrar magnesio intravenoso y tratar la bradicardia. Si el
intervalo QT no está prolongado y es compatible con el síndrome de Brugada, la administración de quinidina o isoproterenol o de ambos puede abolir los episodios recurrentes de taquicardia ventricular polimorfa/fibrilación ventricular. Si las medidas anteriores fallan, debe considerarse la anestesia general para lograr la supresión de la arritmia ventricular recurrente hemodinámicamente inestable.

El bloqueo del ganglio estrellado izquierdo y la anestesia epidural torácica superior pueden reducir el flujo de salida cardiaco simpático, y se han usado para restaurar la estabilidad en algunos pacientes.

En raras ocasiones es necesario considerar el soporte ventricular mecánico o el trasplante.

Una vez controlado el episodio agudo, deben considerarse estrategias para evitar la recurrencia de la taquicardia ventricular o fibrilación ventricular

La taquicardia ventricular incesante se denomina así cuando continúa recurriendo poco después de la conversión eléctrica, farmacológica o espontánea al ritmo sinusal. Es monomorfa. En raras ocasiones, la taquicardia ventricular monomorfa lenta e incesante falla a la detección por el desfibrilador cardioversor implantado porque no cumple con los parámetros de detección programados. Si la arritmia es hemodinámicamente estable, los pacientes pueden presentarse con síntomas de descompensación cardiaca gradual. La taquicardia ventricular  puede volverse incesante debido al efecto proarrítmico de un fármaco antiarrítmico como la amiodarona o un bloqueador de los canales del sodio. Puede requerirse soporte hemodinámico hasta que logren corregirse los factores precipitantes. La ablación urgente por catéter a menudo está justificada.

Un número considerable de pacientes que recibe un desfibrilador cardioversor implantado tienen una arritmia que sea terminada por el desfibrilador cardioversor implantado, ya sea mediante estimulación por descarga o ritmo antitaquicardia. Aunque éste es un evento esperado, puede ser un signo de inestabilidad inminente, deterioro de la función cardiaca, aparición de una nueva arritmia o mal funcionamiento del dispositivo y por tanto requiere evaluación. Es crucial el interrogatorio sobre el desfibrilador cardioversor implantado después de que un paciente informa de una descarga o síntomas de arritmia para confirmar que el tratamiento realmente fue administrado
para una arritmia ventricular y no debido a mal funcionamiento o arritmia auricular.

La ocurrencia de múltiples descargas del desfibrilador cardioversor implantado constituye una emergencia médica y amerita atención especializada inmediata. La aparición de una arritmia, amerita reevaluación por posible disminución de la función cardiaca, aparición de isquemia o enfermedad intercurrente.

Si el tratamiento con desfibrilador cardioversor implantado es apropiado para taquicardia ventricular o fibrilación ventricular, se considera si
está justificado para reducir episodios adicionales con el uso de fármacos antiarrítmicos o ablación con catéter. Los pacientes que tienen un episodio raro de taquicardia ventricular que se termina de manera apropiada y que no tienen otra evidencia de inestabilidad pueden no necesitar ningún tratamiento adicional.

Los episodios sintomáticos recurrentes de taquicardia ventricular o fibrilación ventricular ameritan tratamiento específico con fármacos antiarrítmicos o ablación. Los B bloqueadores sotalol y amiodarona son las opciones farmacológicas más comunes. La amiodarona combinada con B bloqueadores es más efectiva que el sotalol o los B bloqueadores solos.

 

 

 

 

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