Fisiología del esófago

Fisiología del esófago
Fisiología del esófago
Aparato digestivo
  • El aparato digestivo suministra agua, electrolitos, vitaminas y nutrientes, al organismo. Para que realice sus funciones se requiere de:
    • el tránsito de los alimentos.
    • la secreción de los jugos digestivos y la digestión de los alimentos.
    • la absorción de los productos digeridos, el agua, las vitaminas y los distintos electrolitos.
    • la circulación de la sangre por las vísceras gastrointestinales para transportar las sustancias absorbidas.
    • el control de las funciones por sistemas locales, nervioso y hormonal.
Participación del esófago en la alimentación
  • Algunas partes del tubo digestivo tienen la función de simple paso de los alimentos, como sucede con el esófago.
  • El acto de la alimentación requiere el paso de alimentos y bebidas de la boca al estómago. Una tercera parte de este recorrido se lleva a cabo en la boca y la hipofaringe, en tanto las dos terceras partes restantes ocurren en el esófago.
Deglución
  • El cuerpo del esófago y el cardias funcionan como una bomba de espiral con una sola válvula que proporciona propulsión de los alimentos hacia el estómago.
  • El esfínter esofágico inferior tiene la función de una válvula que evita el reflujo gastroesofágico.
  • El esofágico superior, que tiene una presión de 100 mm Hg en sentido anteroposterior y 40 mm Hg en sentido lateral; el esfínter esofágico inferior, que tiene
  • presión de 15 a 25 mm Hg.
  • Durante la deglución se eleva de manera repentina la presión en la hipofaringe, por lo menos hasta 60 mmHg, a causa del movimiento posterior de la lengua y la contracción de los músculos constrictores inferiores de la faringe.
  • Durante la deglución se genera una diferencia considerable entre la presión de la hipofaringe y la presión del tercio medio del esófago o intratorácica que aumenta la velocidad a la que pasa el alimento de la hipofaringe al esófago en el momento en que se relaja el esfínter cricofaríngeo o esofágico superior.
  • La contracción peristáltica de los constrictores inferiores de la faringe impulsan el bolo al tiempo que el esófago torácico lo aspira.
  • La distensibilidad del esófago cervical permite la entrada del bolo alimentario, cuando se pierde por alteraciones patológicas de los músculos, se produce disfagia.
  • La presión en reposo del esfínter esofágico superior es de 30 mmHg.
  • El esfínter esofágico superior se cierra al transcurrir 0.5 s de iniciada la deglución y la presión inmediata de cierre alcanza prácticamente el doble de su valor en el reposo.
  • La presión de cierre del esfínter se transmite hacia el esófago como una onda peristáltica y ambas impiden el reflujo del bolo del esófago a la faringe.
  • La presión del esfínter esofágico superior regresa a su valor de reposo una vez que la onda peristáltica se desplaza hacia la parte distal del esófago.
  • Los músculos estriados del cricofaríngeo y el tercio proximal del esófago se activan por estimulación de las fibras motoras eferentes que se distribuyen a través del nervio vago y sus ramas laríngeas recurrentes.
  • El daño en la inervación interfiere con la función de la laringe, el cricofaríngeo y el tercio proximal del esófago, y predispone al sujeto a la aspiración.
  • La actividad faríngea en el proceso de la deglución da comienzo a la fase esofágica.
El esófago como bomba propulsora
  • El cuerpo del esófago funciona como una bomba propulsora de espiral debido a la distribución helicoidal de sus músculos circulares y se encarga de desplazar el bolo alimenticio hacia el estómago.
  • La fase esofágica de la deglución representa el trabajo efectuado por el esófago durante la alimentación.
  • La deglución estimula la peristalsis primaria con ondas de contracción coordinadas de 50 a 150 mm Hg, que se desplazan a velocidad de 3 cm por segundo.
  • El esófago debe ser capaz de mover el alimento desde un medio con presión negativa de -6 mmHg en la región intratorácica a un medio con presión positiva de 6 mmHg en la cavidad abdominal, es decir, a través de un gradiente de 12 mmHg.
  • Una onda peristáltica esofágica genera una presión de oclusión que de 30 a 120 mmHg, alcanza su valor en 1 segundo, lo mantiene durante 0.5 segundos y desaparece de manera subsiguiente en 1.5 segundos.
  • El punto máximo de una contracción peristáltica primaria durante la fase esofágica de la deglución se de desplaza en dirección distal a lo largo del esófago a una velocidad de 2 a 4 cm/s y llega a la porción distal del esófago en aproximadamente 9 segundos.
  • Las degluciones consecutivas generan ondas peristálticas primarias semejantes.
  • El avance de la onda en el esófago se debe a la activación secuencial de sus músculos, que está controlada por los impulsos provenientes de las fibras eferentes del nervio vago que emergen del centro de la deglución.
  • La continuidad del músculo esofágico no es necesaria para que ocurra esta activación secuencial si los nervios se mantienen intactos.
  • La peristalsis secundaria se origina por distensión del esófago distal debido a la retención de alimento o por deglución de aire.
  • Cuando se distiende cualquier punto del esófago, se presenta el cierre forzado del esfínter esofágico superior a la vez que se forma una onda de contracción que recorre el esófago en dirección distal.
  • Si luego de pasar la onda primaria queda algo de alimento ingerido en el esófago, se genera una peristalsis secundaria como un reflejo local independiente es decir, sin participación de la estimulación por los movimientos faríngeos, para que este órgano se limpie.
  • La peristalsis terciaria representa contracciones disfuncionales simultáneas y aisladas.
  • Los nervios aferentes que van al centro nervioso de la deglución participan en la generación de las ondas peristálticas secundarias.
  • Las contracciones ordenadas de la pared muscular y la fijación del esófago en su extremo inferior son indispensables para conseguir una acción de propulsión hacia el estómago.
Esfínter esofágico inferior
  • El esfínter esofágico inferior constituye una barrera de presión entre el esófago y el estómago y actúa como una válvula en la bomba de espiral del cuerpo esofágico.
  • El esfínter esofágico inferior se conserva cerrado de manera activa para evitar el reflujo del contenido gástrico hacia el esófago y se abre por medio de una relajación que coincide con la deglución faríngea.
  • La presión del esfínter esofágico inferior regresa a su nivel de reposo después de que la onda peristáltica ha recorrido el esófago.
  • La función vagal es importante para coordinar la relajación del esfínter esofágico inferior y la contracción esofágica.
  • El mecanismo que evita el reflujo gastro-esofágico requiere de tres elementos:
    • un esfínter esofágico inferior con eficacia mecánica.
    • una eliminación esofágica eficiente.
    • un reservorio gástrico funcional.
Reflujo fisiológico
  • Los individuos sanos tienen episodios ocasionales de reflujo gastroesofágico.
  • El reflujo fisiológico se produce más frecuentemente durante la vigilia y en la posición erecta que durante el sueño y en posición de decúbito dorsal.
  • Los episodios de reflujo fisiológico surgen durante episodios de relajación del esfínter esofágico inferior o cuando la presión intragástrica supera la tensión del esfínter.
  • El gradiente de presión de 12 mmHg entre la presión intraabdominal positiva en reposo y la presión intratorácica negativa tórax, favorece el flujo proximal de jugo gástrico hacia el esófago torácico cuando el sujeto se mantiene en posición erecta, pero el  gradiente disminuye en la posición de decúbito dorsal.
  • La presión del esfínter esofágico inferior en sujetos normales es mayor en decúbito dorsal que en la posición erecta.
  • El esfínter esofágico inferior tiene un tono miógeno intrínseco regulado por mecanismos neurológicos y hormonales.
  • Los neurotransmisores adrenérgicos alfa y los bloqueadores ß, estimulan el cierre del esfínter esofágico inferior.
  • Los antagonistas alfa y los agonistas ß disminuyen la  presión del esfínter esofágico inferior.
  • El nervio vago contiene fibras tanto excitadoras como inhibidoras hacia el esófago y el esfínter esofágico inferior.
  • Las hormonas gastrina y motilina incrementan la presión del esfínter esofágico inferior.
  • Las hormonas: colecistocinina, secretina, glucagón, progesterona, somatostatina y estrógenos disminuyen la presión del esfínter esofágico inferior.
  • Los péptidos bombesina, L-encefalina y sustancia P incrementan la presión del esfínter esofágico inferior.
  • El péptido relacionado con el gen de la calcitonina, el péptido gástrico inhibidor, el neuropéptido Y, y el polipéptido intestinal vasoactivo reducen la presión del esfínter esofágico inferior.
  • Fármacos, como antiácidos, colinérgicos, agonistas, domperidona, metoclopramida y prostaglandina F2, elevan la presión del esfínter esofágico inferior.
  • Los anticolinérgicos, barbitúricos, antagonistas de los conductos del calcio, cafeína, diazepam, dopamina, meperidina, prostaglandinas E1 y E2 y teofilina, disminuyen la presión del esfínter esofágico inferior.
  • La menta, el chocolate, el café, el etanol y las grasas disminuyen la presión del esfínter esofágico inferior.

 

 

 

 

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