Cambios en el sistema cardiovascular durante el embarazo

Cambios en el sistema cardiovascular durante el embarazo
Cambios en el sistema cardiovascular durante el embarazo

Los cambios en la función cardiaca se hacen aparentes durante las primeras 8 semanas de embarazo.

El gasto cardiaco aumenta en mujeres embarazadas desde la quinta semana de embarazo y refleja una resistencia vascular sistémica reducida y un incremento de la frecuencia cardiaca.

La presión arterial sistólica braquial, la presión arterial diastólica y la presión arterial sistólica central disminuyen en la mujer embarazada al rededor de las 6 a 7 semanas de gestación.

La frecuencia del pulso en reposo aumenta alrededor de 10 latidos/min durante el embarazo.
Entre las semanas 10 y 20, comienza la expansión del volumen de plasma e incrementa la precarga que da como resultado volúmenes de la aurícula izquierda y fracciones mayores de eyección significativos.

A medida que el diafragma se eleva progresivamente durante el embarazo, el corazón se desplaza hacia la izquierda y hacia arriba y se gira sobre su eje longitudinal.

Las mujeres embarazadas normalmente presentan algún grado de derrame pericárdico benigno.

El embarazo normal induce cambios electrocardiográficos característicos, y el más común es la desviación leve del eje izquierdo debido a la posición alterada del corazón. En el electrocardiograma de las mujeres embarazadas puede observarse las ondas Q en las derivaciones II, III y avF y las ondas T planas o invertidas en las derivaciones III, V1-V3.

Durante el embarazo, muchos de los sonidos cardiacos normales se modifican. En 90% de las grávidas se escuchan un soplo sistólico que se intensifica durante la inspiración o en la espiración y que desaparece poco después del parto.

El volumen plasmático en expansión que se observa durante el embarazo normal se refleja al aumentar las dimensiones cardiaca sistólica y diastólica final. Los cambios dimensionales van acompañados de una remodelación ventricular sustancial.

La masa del ventrículo izquierdo aumenta de manera significativa a partir de las 26 a 30 semanas de gestación, y continua hasta el parto. El gasto cardiaco incrementa de manera significativa al principio del embarazo. Continúa aumentando y permanece elevado durante el resto del embarazo.

En una mujer en posición supina con un útero grande comprime constantemente las venas y disminuye el retorno venoso de la parte inferior del cuerpo. También puede comprimir la aorta reduciendo el llenado cardiaco y el gasto.

En los embarazos múltiples, en comparación con los bebés únicos, el gasto cardiaco materno aumenta aún más en casi 20%.El aumento del gasto cardiaco inducido por el embarazo se pierde después del parto.

El flujo sanguíneo venoso en las piernas se retarda durante el embarazo, excepto cuando se asume la posición lateral recostada.

En alrededor de 10% de las mujeres, la compresión supina de los grandes vasos por el útero causa hipotensión arterial significativa denominada síndrome hipotensor supino.

El eje renina-angiotensina-aldosterona está íntimamente involucrado en el control de la presión arterial a través del equilibrio de sodio y agua. Todos los componentes de este sistema muestran niveles aumentados en el embarazo normal.

La renina es producida tanto por el riñón materno como por la placenta, y el hígado materno y fetal produce mayores cantidades de sustrato de renina (angiotensinógeno).

 

 

 

Homo medicus

 


 

Fuente: F. Gary Cunningham, et al. Williams Obstetricia. 25ed. McGraw Hill. 2019

 

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